Los creadores de la primera empresa social, que dona todas sus utilidades a diferentes fundaciones y entidades sociales chilenas, esperan con este nuevo producto llegar a alcanzar los 1.000 millones de donación acumulada.
Las empresas tipo B están comprometidas con la sociedad y el medio ambiente. La transparencia y el proceso de mejora permanente son el sello que las distingue.
Ambas entidades coinvertirán hasta 250.000 euros por startup, las cuales deben tener un nivel de madurez que les permita tener una solución tecnológica escalable en el mercado.
Alcanza más del 90% de eficiencia calórica y reduce en 75% las emisiones de gases contaminantes. El último prototipo del calefactor es sometido a pruebas en laboratorio Sicam en Temuco.