Chile oficializó su primer plan de adaptación hídrica al cambio climático, con 10 medidas y 35 acciones que abordan desde el uso sustentable del agua en la producción hasta la brecha de acceso en zonas rurales, donde solo el 57% tiene red pública.
Chile ya tiene formalmente su primer Plan de Adaptación al Cambio Climático para el sector de los Recursos Hídricos (PACC-RH). Tras la toma de razón de la Contraloría General de la República y su publicación en el Diario Oficial, el instrumento entró en vigencia con avances concretos ya en marcha.
El plan es liderado por la Dirección General de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas, con el Ministerio del Medio Ambiente como contraparte técnica. La FAO actúa como agencia implementadora y el financiamiento proviene del Fondo Verde para el Clima (FVC), a través de su programa Readiness.
Dos presiones sobre el agua
La agricultura bajo riego y el uso pecuario representan cerca del 73% de la demanda consuntiva de agua del país. Al mismo tiempo, el acceso sigue siendo desigual: en 2022, la cobertura de agua potable en zonas urbanas llegaba al 99,9%, mientras que en las zonas rurales solo el 57% de la población accedía al agua mediante red pública.
“Las sequías, inundaciones y aluviones que hemos enfrentado en los últimos años nos muestran la necesidad de anticiparnos y prepararnos mejor frente a un clima cambiante. Esta hoja de ruta nos permitirá avanzar protegiendo el agua para las personas, los ecosistemas y las actividades productivas, y fortaleciendo nuestra capacidad de respuesta frente a eventos extremos”, afirmó Louis de Grange, biministro de Obras Públicas y de Transportes y Telecomunicaciones.
Qué incluye el plan
Las 10 medidas y 35 acciones apuntan a fortalecer los sistemas urbanos y rurales de agua y saneamiento, conservar ecosistemas, promover el uso sustentable del agua en los sectores productivos y preparar al país frente a sequías, inundaciones y otros riesgos climáticos. También contemplan planificación territorial, generación de conocimiento, fortalecimiento de capacidades y cooperación con el sector privado.
La ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, destacó que “por primera vez Chile cuenta con una hoja de ruta específica para anticipar los impactos del cambio climático sobre el agua y reducir las vulnerabilidades de las personas, los ecosistemas y los territorios”. Agregó que el instrumento “es uno de los 12 planes priorizados por la Ley Marco de Cambio Climático y con este hito se avanza en la implementación de la Ley”.
El plan es resultado de cerca de dos años de trabajo técnico y participativo, en el que participaron instituciones públicas, academia, sociedad civil, comunidades, sector privado y representantes de los 11 pueblos indígenas reconocidos por ley. La consulta ciudadana del anteproyecto recibió más de 3.000 observaciones.
“El agua es esencial para las comunidades, la producción de alimentos, los ecosistemas y el desarrollo de los territorios. Adaptarse significa anticiparse a los riesgos, reducir vulnerabilidades y contar con mejores herramientas para tomar decisiones frente a un clima cambiante que afecta a todos los sectores”, señaló Maya Takagi, representante ad interim de la FAO en Chile.
De la planificación a la acción
La implementación ya tiene herramientas en uso. Una de ellas es una metodología para construir 38 indicadores de seguridad hídrica de cuenca, aplicada de forma piloto en Camiña, río Maipo, río Valdivia y Seno Andrew, representativas de las cuatro macrozonas del país. En su elaboración participaron 195 personas del sector público, privado, academia, sociedad civil y organizaciones de mujeres vinculadas a la gestión del agua.
También se creó el Kit de Acción Climática Municipal por el Agua, pensado para que los gobiernos locales incorporen la seguridad hídrica y la adaptación climática en su planificación y gestión. Su difusión convocó a representantes de más de 170 municipalidades.
A esto se suman una estrategia para fortalecer la participación del sector privado en la gestión sostenible del agua, el fortalecimiento del Acuerdo de Producción Limpia Certificado Azul y herramientas para incorporar Soluciones basadas en la Naturaleza en el trabajo de la DGA.

