Desde su rol gremial, Navarro planteó una agenda clara: fomentar el crecimiento como motor de bienestar, tender puentes con todos los sectores, y avanzar en políticas públicas basadas en evidencia y colaboración.
Incluso los lugares más remotos pueden verse amenazados por una contaminación invisible. Así lo reveló una expedición científica en el mar interior de Chiloé, donde investigadores detectaron residuos plásticos flotando en zonas clave para la biodiversidad marina.
“Vamos a llegar a más del 50% de nuestra Zona Económica Exclusiva protegida bajo alguna figura de conservación”, declaró la ministra Rojas, destacando que esta propuesta "es una muestra robusta del compromiso de Chile con la protección del océano a nivel nacional y una contribución a la conservación mundial".
Mientras Chile se posiciona a nivel internacional como líder en la protección de los océanos, al ser el primer país de la región en ratificar el Tratado Global de los Océanos, también lidera una estadística alarmante: es el país con mayor número de ballenas muertas por colisiones con embarcaciones.