Chile oficializó su primer plan de adaptación hídrica al cambio climático, con 10 medidas y 35 acciones que abordan desde el uso sustentable del agua en la producción hasta la brecha de acceso en zonas rurales, donde solo el 57% tiene red pública.
El programa se concibe con alcance nacional y foco en la protección de las funciones ecosistémicas de cuencas prioritarias frente a los incendios forestales.
Las Soluciones basadas en la Naturaleza permiten abordar la crisis climática de manera costo-efectiva, al tiempo que protegen los ecosistemas, fortalecen la resiliencia de las comunidades y generan beneficios sociales y económicos en los territorios.
La hoja de ruta promoverá parques, techos verdes, corredores ecológicos, drenajes sostenibles e infraestructura verde para enfrentar la crisis climática y mejorar la calidad de vida urbana.
Según el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia, el 38% de la pérdida de estos ecosistemas corresponde al reemplazo por plantaciones, el 28% a la proliferación de matorrales y el 20% al uso agrícola.
Fue seleccionada entre 40 iniciativas privadas revisadas en América latina y el Caribe, resaltando por su trabajo asociativo público-privado-académico de más de 20 años y la evidencia científica generada por su programa Escuela Saludable implementado en Chile y México.