Colaboración entre universidades y empresas en actividades de I+D aumenta la capacidad exportadora del país en el largo plazo
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Colaboración entre universidades y empresas en actividades de I+D aumenta la capacidad exportadora del país en el largo plazo

Estudio indica que, mientras que las relaciones se dan mayoritariamente entre empresas, con impacto a corto plazo. Los vínculos entre compañías y la academia son beneficiosas a largo plazo, haciendo los productos más competitivos y aumentando la capacidad exportadora.

Ante la necesidad de contar con mayor evidencia sobre el impacto de la I+D asociativa en las exportaciones, el Centro de Innovación UC con el apoyo de Corfo y Prochile presentaron el estudio “Efecto de la colaboración en actividades de I+D sobre la capacidad exportadora de las empresas chilenas”. El documento observó a más de tres mil compañías de todos los tamaños y sectores, identificando y comparando el impacto que tienen las relaciones Universidad-Empresa (UE) y Empresa-Empresa (EE) sobre la probabilidad de exportar y el volumen exportado.

Hoy existe dependencia entre el PIB y las exportaciones en Chile, principalmente debido a productos extractivos, que se concentran sólo en diez provenientes de la industria minera, pesquera, agrícola y forestal. A su vez, existe suficiente evidencia para afirmar que cuando aumenta la inversión en Investigación y Desarrollo, se genera un mayor valor agregado y competitividad de los productos exportados.

La evidencia también indica la existencia de beneficios de la colaboración en el ecosistema de innovación y emprendimiento, mientras que Chile está en los niveles más bajos de asociatividad en la OCDE. La escasa información sobre cómo la I+D asociativa impacta en la capacidad exportadora fue la motivación del estudio, es decir, el efecto que tiene sobre las exportaciones el desarrollo de proyectos en este ámbito entre dos o más actores que comparten riesgos, capacidades o conocimientos, bajo acuerdos de propiedad intelectual y explotación de resultados.

El estudio revela que las colaboraciones EE han adquirido protagonismo por sobre las colaboraciones UE, desde el año 2015 en adelante. Si bien en el caso de las colaboraciones EE, la probabilidad de exportar aumenta en un 14% al año siguiente de la colaboración, las colaboraciones UE tienden a duplicar la probabilidad de exportar al quinto año (149%).

“La asociación entre compañías se orienta a soluciones incrementales de corto plazo para productos ya existentes, mientras que el trabajo entre empresas y universidades se orienta más bien a desarrollos más disruptivos de largo plazo”, explica la coordinadora ejecutiva del Laboratorio de Estudios de I+D+i Empresarial del Centro UC de Innovación, Trinidad Álvarez.

Respecto de la probabilidad de exportar de las empresas, en general ambos tipos de colaboración (EE y UE) en actividades de I+D tuvieron un efecto significativo y positivo. En particular, la colaboración entre compañías se posiciona como una alternativa de valor para iniciar la internacionalización de las empresas nacionales, mientras que la colaboración entre universidades y firmas locales permite un mejor aprovechamiento de los beneficios asociados a actividades intensivas en conocimiento.

Presentación del estudio

El lanzamiento de “Efecto de la colaboración en actividades de I+D sobre la capacidad exportadora de las empresas chilenas” se realizó de manera online el 3 de noviembre, con un panel de conversación que incluyó a Rocío Fonseca, Gerente de Innovación de Corfo; Lorena Sepúlveda, Directora Nacional de Prochile; y Hans Pieringer, CEO de Phage Lab.

“Los chilenos tenemos poco capital social, estamos acostumbrados a trabajar en isla. Las herramientas de apoyo público ya existen, la pregunta hoy es cómo logramos armar proyectos colaborativos sin que este factor sea una exigencia” comentó Fonseca respecto de la asociatividad.

Por su parte, la Directora Nacional de Prochile indicó que “posterior a la exportación, existen etapas sofisticadas de internacionalización. Pero muchas Scale-Ups, empresas que crecen mucho y rápidamente, no hacen ese proceso e inmediatamente se instalan en el extranjero. Hay procesos que están cambiando”.

Pieringer dio la mirada desde el emprendimiento sobre la exportación, explicando que “partimos en Chile trabajando con una gran empresa, pero simultáneamente conectamos con otros mercados. Y hoy la internacionalización es más fácil, debido a que el trabajo remoto bajó las barreras geográficas”.