Humberto Salinas, Director de Asociación de Emprendedores de Chile: “El valor se logra a través de procesos de innovación, desarrollo tecnológico y la integración de emprendedores con grandes empresas”
Conversamos con

Humberto Salinas, Director de Asociación de Emprendedores de Chile: “El valor se logra a través de procesos de innovación, desarrollo tecnológico y la integración de emprendedores con grandes empresas”

El jueves 1 de octubre la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech) celebra 9 años de existencia. Conversamos con Humberto Salinas, Director de de la Asech y fundador de #DesafioCircular Pipartner Group sobre la evolución del emprendimiento, los desafíos que nos deja la pandemia y el énfasis que pondrá la ASECH en lo que se viene.

¿Cómo ha evolucionado el emprendimiento en Chile en estos 9 años?

En los últimos años hemos tenido una revolución del emprendimiento, ya sea por opción, por oportunidad o por necesidad. Hace 9 años, según el informe GEM UDD, solo el 15% de la población adulta entre 18 y 64 años se consideraba emprendedor en etapas iniciales y un 6,7% un emprendedor establecido, en contraste con el 2020 que esa cifra se encumbra sobre el 58%, 9 puntos más que el año anterior y siempre  en los últimos años en crecimiento.

No obstante, a pesar de que hemos evolucionado favorablemente para ser uno de los países líderes de nuestro continente en temas de emprendimiento y creación de nuevas empresas, parece ser que el valor o aporte de ellos a la economía de Chile no necesariamente se ha visto reflejado.

El aporte PIB del emprendimiento o Pymes en Chile sólo llega a cifras cercana al 15%, a pesar de que la cantidad de empleos que genera se encumbra sobre un 50%. Ergo, generamos mucho empleo, pero generamos económicamente poco valor y eso es una matriz y una tendencia que tenemos que analizar con cuidado e intentar revertir, hoy.

Si bien el emprendimiento está creciendo, solo un 5% de las empresas sobrevive el 5to año y una gran parte sobre el 50% no llega al segundo año. Razones hay muchas, principalmente educación para emprender. No hace mucho que las Universidades e institutos de nuestro país han incorporado -pero solo en algunas carreras y no en todas las instituciones – el emprendimiento como una materia más para abordar. Pero con tintes poco profundos, no es una base sólida, muchas de ellas las agrega como un electivo más, pero no necesariamente con la intención de profundizar estos temas. 

Nos falta por cierto para agregar valor, un mayor incentivo a esos emprendedores, el valor se logra a través de procesos de innovación y desarrollo tecnológico, la integración de emprendedores con grandes empresas y la apertura de éstas a entregar oportunidades a empresas pequeñas a desarrollar innovación junto a ellas. Hoy se da, pero son acciones aún aisladas. Tenemos un largo camino para recorrer y un buen desafío aquí.

¿Cuáles son los principales aprendizajes que les ha dejado la pandemia?

La pandemia ha logrado sacar lo mejor de los emprendedores, pero al mismo tiempo ha mostrado la peor cara de ellos. Lo mejor ha estado en aquellos que supieron leer lo que se nos venía, lograron reinventarse a tiempo, cambiar de giro, hacer la pérdida (como decimos en los negocios) de manera rápida y girar el timón. Eso ha dado frutos en excelentes innovaciones, sobre todo en función de problemas derivados de la pandemia, servicios de desinfección, infraestructura. Hasta pudimos ver que en Chile sí existía “madera” para entrar en la alta tecnología médica y desarrollar los primeros respiradores artificiales “made in Chile”.

Eso nos muestra que con los incentivos adecuados muchas cosas buenas pueden salir de los emprendedores. Pero por otro lado también nos ha mostrado la peor cara, la pandemia ha pegado fuerte en sectores que depende de la masividad y de atender público, el comercio, el turismo, bares y restaurantes se han visto tremendamente afectados y pareciera ser que las medidas de ayuda -si bien han sido muchas- la realidad nos muestra que no son suficientes ni necesariamente oportunas. Nos queda mucho por apoyar empujar y desarrollar. 

¿Cuáles serán los énfasis de la ASECH post pandemia? ¿Desafíos?

Nuestros desafíos siguen siendo trabajar por los emprendedores: primero de nuestro gremio y luego de Chile. Nuestro sueño pre pandémico era hacer de Chile el mejor lugar para emprender en el mundo. Hoy por cierto el foco está en la reactivación económica, en articular con todos los actores la posibilidad de entregar liquidez a las empresas para que no caigan, para que puedan operar lentamente, pero por sobre todo para que puedan volver a levantarse.

Desafíos existen muchos, que hemos ido conversando desde y con todos los sectores. Favorablemente hemos tomado un rol propositivo y nuestras solicitudes siempre han sido bien acogidas y atendidas, entendemos que de las crisis económicas se sale generando más empleos, más empresas y para eso se requieren más emprendedores. Nuestras cifras indican que un 80% de los emprendedores nunca ha recibido o tomado una capacitación formal de emprendimiento. Para esto estamos creando la #AsechAcademy, que le va a dar a nuestros socios y no socios la oportunidad de hablar, debatir y aprender de grandes speakers que han vivido lo mismos que ellos para contar cómo lo han hecho. Hoy tenemos que generar educación para emprender y qué mejor que ésta sea de emprendedores para emprendedores. Finalmente, por cierto, que estamos atentos a los beneficios y nuevas herramientas que entrega el gobierno, atentos a apoyar difundiendo y revisando que sea oportuna y llegue a quienes más lo necesitan. 

¿Qué rol tiene el emprendimiento en Chile? ¿económico, social, medioambiental? 

El emprendimiento para nosotros es una herramienta de movilidad social. Nos permite pararnos en una cancha donde las habilidades, más allá de los conocimientos formales, hacen lo suyo y pueden brindar oportunidades en todos los sectores sociales. Eso es fundamental.

Hoy, además, es la herramienta, que puede tener mucha gente para salir de la crisis económica que vivimos producto de la pandemia. Las tasas de desempleo son altas y van en crecimiento superando las temidas 2 cifras con creces, el autoempleo y el nacimiento de nuevas empresas va a crecer sin duda producto de esto, el desarrollo de empresas sostenibles es fundamental en esto, pues ya está demostrado que economías desarrolladas con foco en lo ambiental y social, su PIB crece un 30% más rápido que economías grises como la de Chile. Por lo tanto, desde el punto de vista económico país, es solo beneficio impulsar nuevas empresas de triple impacto (económico, social y ambiental).

Hoy también el desarrollo de empresas Circulares y por otro lado el desarrollo de acciones sustentables/circulares  para la empresa, solo genera beneficios para ésta: acciones como cuidar los recursos naturales, energía, agua, emisiones de CO2 en una empresa, controlar, medir, optimizar, mejorar procesos, colocar nueva tecnología que  disminuyan el uso de recursos o sea más eficiente, disminuir desperdicios, poner el foco en no generar residuos o hacerse de un modelo económico Circular, lo único que genera es una disminución de costos de producción de productos y servicios.

Como sabemos quiénes hacemos negocios, sólo existen 2 únicas maneras de generar ganancias o rentabilidad para una empresa, la primera es aumentar las ventas. En pandemia eso es altamente complejo y la otra es disminuir costos, el desarrollo sustentable/circular de la empresa sólo genera beneficios para la disminución de costos. Por ende, siempre va a generar una mayor rentabilidad para la empresa y por cierto una mejor imagen con el nuevo consumidor, una ventaja competitiva interesante y una preferencia de los clientes. La invitación es a desarrollar empresas de Triple Impacto sustentables, circulares pues sólo es beneficios para el emprendedor, para el país y para el medio ambiente que nos rodea.