2018 Emprendimiento

La nueva apuesta del mercado zapatero chileno

Chile es un país que, en el siglo anterior, tenía una gran cultura zapatera. Sin embargo, producto de la globalización, se ha transformado en el mayor importador de calzado de Latinoamérica, dejando muy poco espacio de crecimiento a la producción nacional. Por esto, la marca Bestias ha buscado innovar en su forma de comerciar sus productos 100% nacionales.

 Según datos de la Cámara de Industrias de Cuero, Calzado y Afines (FEDECCAL), durante el año 2017 1.188 empresas importaron más de 114,4 millones de pares de zapatos a Chile desde 78 países distintos a un precio promedio par (PPP) de US$ 9,02. China destacó como el país del que fueron importados una mayor cantidad de zapatos con un 80, 35% del total de pares y un 59,08% del total de dólares importados, siendo seguido por Vietnam, Indonesia y Brasil.

Por otro lado, la producción nacional alcanzó los cinco millones de pares, lo que representa, aproximadamente, un 4,2% del total en el país. Sin embargo, se destacó un crecimiento en las exportaciones del 2,96% en relación al año 2016, siendo Perú el país que más zapatos importa desde Chile con un 26,37% de pares, seguido de Australia con un 18% del total.

Es por esto que las marcas chilenas de calzado están comenzando a optar por exportar sus productos al extranjero. Ese es el caso de la marca Bestias de los diseñadores Ignacio Ríos y Felipe Velasco, quienes, en un intento por devolverle al país su identidad zapatera, fabrican y diseñan calzado 100% hecho en Chile.

La nueva apuesta de la marca es lograr que sus zapatos lleguen al resto del mundo. Para esto, es muy importante el crecimiento que han tenido distintos actores del retail online, como Amazon, que harían posible que sus “clásicos modernos” estén al alcance de todos desde su tienda online. “Tener esa posibilidad nos inspira, desde lo local, a pensar como una marca global”, indicó Ignacio Ríos, fundador de Bestias.

Por otra parte, la proyección a futuro de Bestias va más allá de la expansión de sus productos. Ignacio Ríos indica que “tenemos un proyecto ambicioso en el ámbito de la materialidad: acercarnos a producir zapatos biodegradables, que cuando cumplan su vida útil tengan la capacidad de desaparecer. Obviamente, sin descuidar la calidad y el diseño”. Para lograr este ambicioso objetivo de transformarse en una empresa social y ambientalmente sustentable, deben coordinar a toda la cadena productiva y proveedores a trabajar con mejores materiales y mejorar sus procesos.

 

 

 

 

 

 

 

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