La transformación digital está impulsando a la innovación adyacente, utilizando la tecnología para resolver nuevos problemas. Uno de los ejemplos modernos más conocidos es Uber, que combinando ubicación geográfica, análisis de datos y pagos digitales crea un nuevo servicio que reinventa el mercado.
¿Es obligación digitalizar el negocio? No, no lo es. Pero es una necesidad. Las grandes empresas ya están corriendo esta carrera y quedarse atrás podría afectar negativamente a las pymes, haciéndolas perder su capacidad de competir con sus pares y cerrándose ante la posibilidad de tener clientes globales.
Por Susana Jiménez, Ministra de Energía
Las ciudades del centro-sur del país se encuentran en una situación ambiental preocupante. Sus niveles de contaminación sobrepasan ampliamente...