A la par de las labores de control del fuego y los procesos de reconstrucción, especialistas advierten sobre un efecto que suele extenderse más allá de la emergencia, las consecuencias en la salud mental de quienes viven directa o indirectamente este tipo de catástrofes.
Tras el avistamiento, el equipo analizó el material fotográfico y revisó antecedentes científicos para confirmar que se trataba de un pingüino de Humboldt. El estudio fue posteriormente publicado en la Revista de Biología Marina y Oceanografía.
La nueva evidencia muestra que el declive ambiental de la isla no puede explicarse únicamente por la acción humana. En cambio, apunta a un factor decisivo y largamente subestimado: la variabilidad climática extrema y prolongada.