Lo que comenzó en 2019 con una convocatoria entre vecinas y amigas se convirtió en una comunidad de unas 25 tejedoras que hoy prepara mantas, ajuares y amigurumis para distintas causas solidarias.
En 2018, una campaña del Instituto del Cáncer invitó a las personas a tejer cuadrados de 20 por 20 centímetros para formar mantas coloridas. La iniciativa llamó la atención de quien años más tarde fundaría Arañitas Solidarias de Iquique. Se puso a tejer, aunque finalmente no alcanzó a terminar ninguno.
La campaña volvió al año siguiente y esta vez decidió convocar a vecinas y amigas. Algunas ya sabían tejer y otras fueron aprendiendo en el camino. Entre todas lograron reunir 200 grannys y, después de esa experiencia, decidieron continuar juntas.
Así nació Arañitas Solidarias de Iquique, impulsada por Patricia Oros, Marta Millán y su fundadora. Con el tiempo, el grupo fue creciendo hasta reunir actualmente a unas 25 tejedoras activas, además de muchas personas que colaboran con lana, materiales o aportes para sus distintas campañas.
Una red que se organiza para ayudar
Las tejedoras se mantienen comunicadas a través de WhatsApp y se reúnen dos veces al mes. También realizan rifas para comprar lanas en Santiago y reciben donaciones de materiales que les permiten seguir trabajando.
La participación está abierta a quienes quieran sumarse al tejido solidario. A eso se han agregado espacios de encuentro y colaboración con distintas instituciones. En INACAP realizan un taller abierto a la comunidad, mientras que Mallplaza Iquique acoge una reunión mensual y funciona como punto de donación. La Casa de la Cultura también ha sido parte de algunas campañas especiales.
Una de las iniciativas que mantienen cada año es “Yo tejo por ti”, antes llamada “Colchas Coloridas”. En 2025 enviaron 125 mantas y este año están trabajando en otras 50.
También está “Tejiendo para bebés”, una campaña que realizan cada tres meses y que permite entregar ajuares tejidos a la maternidad del Hospital de Iquique. Durante 2025 fueron 55 los ajuares entregados.
A través de “Te regalo un amigurumi”, en tanto, preparan figuras tejidas para niños durante el Día de la Niñez y Navidad, incluyendo entregas en neonatología.
Tejidos en emergencia
Las campañas de Arañitas no se quedan en Iquique. El grupo se ha sumado a iniciativas para apoyar a personas afectadas por incendios y otras emergencias.
En 2024 participaron junto a Laneras Anónimas en la campaña por los incendios de Viña del Mar, enviando 19 mantas de 1,2 por 2 metros y 1.440 cuadrados de 20 por 20 centímetros. Este año, la ayuda estuvo dirigida a las familias afectadas por los incendios del Biobío, con 32 mantas enviadas.
La agrupación también participa anualmente en la Teletón mediante rifas y un puesto de venta. El año pasado lograron reunir $155.000, monto que fue donado íntegramente. A nivel local, además, han apoyado campañas como #todosjuntosporLeón, con $94.000, y #unrespiroparaFelipe, con $90.000. Con sus distintas iniciativas, estiman que cada año llegan a unas 500 personas.
Una historia personal detrás de los amigurumis
Entre todas las campañas hay una que tiene un significado particular para su fundadora. En 2017, cuando su hija tenía cuatro años, estuvo hospitalizada y pasó allí el Día de la Niñez. Durante esos días, otra agrupación llegó hasta el hospital y le entregó un regalo.
Años después, esa experiencia volvió a aparecer cuando Arañitas comenzó a entregar amigurumis a niños y recién nacidos. “Espero poder alegrar a los niños y sus familias al recibir ese presente tejido con mucho amor”, cuenta.
Para ella, además, enseñar a tejer es parte importante de la iniciativa. Por eso realizan talleres gratuitos, tanto para incorporar nuevas personas a las campañas como para entregar una actividad que puede servir para relajarse, aprender una habilidad e incluso abrir una posibilidad de generar ingresos.
Durante la pandemia también creó Entretejidas Solidarias, una iniciativa que permitió conectar a grupos de tejido solidario de Chile y otros países. Aunque hoy tiene menos actividad, sus redes continúan siendo utilizadas para compartir campañas.
El sueño del espacio propio
Arañitas Solidarias todavía no está formalizada como organización. Su fundadora ejerce como representante y se encarga de coordinar las actividades, buscar espacios y organizar la ayuda. La falta de formalización les impide postular a fondos, aunque han podido continuar gracias al apoyo de organizaciones, empresas y personas que colaboran con el grupo.
Uno de sus principales sueños es precisamente formalizarse y contar con un lugar propio para reunirse y guardar las lanas y donaciones que actualmente, en gran parte, se almacenan en la casa de su fundadora. También esperan realizar talleres y exposiciones y seguir conectándose con otras personas que hacen tejido solidario.
Lo que comenzó con unos cuadrados tejidos a mano terminó convirtiéndose en una red que cruza hospitales, campañas, emergencias y encuentros entre tejedoras. Una labor que, puntada a puntada, sigue encontrando nuevas formas de ayudar.


