2021

Ximena Abogabir, cofundadora Travesía 100: “Es importante combatir las formas de discriminación que insisten en infantilizarnos: “cuidemos a nuestros abuelitos” parece ser las consigna durante la pandemia y los mayores fuimos quienes mejor nos instalamos en el confinamiento”.

Por 35 años, Ximena Abogabir lideró Casa de la Paz, una organización social con foco en promover la sustentabilidad a través de la educación ambiental, participación ciudadana y resolución de conflictos, sumando también a la capacitación y producción de material educativo ambiental. Hoy Busca motivar a personas mayores a que descubran y desarrollen todo su potencial para seguir siendo un aporte a la sociedad.

La periodista de la Universidad de Chile es cofundadora de la empresa B, Travesia100, cuyo propósito es mejorar la calidad de vida de las personas mayores motivándolas a que descubran y desarrollen todo su potencial para seguir siendo un aporte a la sociedad.

Incidir en políticas públicas de modo de posibilitar que las personas mayores vivan plenamente en todas las etapas de su vida, Difundir en medios de comunicación casos inspiradores que cambien la mirada desde el asistencialismo a la valorización y Empoderar a las personas mayores para avanzar hacia un envejecimiento positivo es lo que mueve hoy a Ximena Abogabir desde Travesía 100.

¿Cómo ha sido tu experiencia emprendiendo?

Es realmente apasionante, tanto que te invade todos los ámbitos de la vida, especialmente si la persona emprende con propósito, como fue nuestro caso. Dado que somos mayores, el problema lo llevamos pegado a la piel, y nos duelen las personas cuya posibilidad de seguir desarrollando su pleno potencial se ve truncada por una limitada opción cultural que idolatra a la juventud y descarta a personas a menudo en la mitad de su vida. Lo positivo de centrarse en un propósito que resuena en las mentes y los corazones de las personas es que aparece en forma espontánea la creatividad y la colaboración.

Según tu experiencia en Travesía 100 ¿Qué quieren o buscan las personas mayores?

A partir de los 55 (y a veces antes), la única invitación que recibes de la sociedad es a descansar, y tú no quieres ni puedes hacerlo. Sabes que aceptar el descanso acelerará el proceso de deterioro físico, mental, relacional y financiero. Está comprobado que el trabajo es un factor protector de la senilidad, y obviamente nos estamos refiriendo a un trabajo distinto al que venimos haciendo los últimos 40 años:  que te permita llevar una vida integral; apropiado a tus condiciones físicas e intelectuales; que te enriquezca tus redes de relaciones; que te aporte el ingreso que complemente tu pensión y te permita una vida digna, dado que la actual pensión para la gran mayoría es insuficiente. En todo caso es fundamental entender que existen distintas formas de envejecer, por lo que seguir trabajando más allá de la jubilación debería ser una opción voluntaria.

¿Cómo ves el emprendimiento en personas mayores? ¿Es posible? 

La empleabilidad siendo mayor hoy es prácticamente imposible. Y, como decíamos en un punto anterior, emprender es un desafío mayúsculo, por lo cual lo habitual es que las personas mayores emprendan en conjunto con otros miembros de la familia, a menudo menores, provocando así una mentoría cruzada, en que cada generación aporta lo suyo. El testimonio que recibimos de las personas mayores es que, cuando el emprendimiento surge de una conexión con el propósito, de un anhelo pendiente, aparece una insospechada energía, creatividad y espacios de colaboración. Claramente, es una alternativa recomendable, en la medida que el trabajo sea a la medida de las capacidades y condiciones de la persona mayor.

¿Cuál es la situación y desafíos que enfrentan los adultos mayores en el país?

Los grandes dolores que se han profundizado con fuerza durante la pandemia son la soledad y el temor a no poder acceder a servicios médicos cuando se lo necesite. Pero también se aceleró la brecha digital. Para quienes tenemos más de 60, el aprendizaje digital es más difícil -especialmente para las mujeres- y, a menos que lo logremos, nos deja fuera del contacto con seres queridos, del aprendizaje, de la información, los trámites, la entretención. En síntesis, afecta nuestra independencia y autoestima. Y no se trata sólo de aprender sino también de tener acceso al hardware para navegar y a la conectividad. Es decir, la brecha digital presenta una faceta de género, educacional, de recursos financieros y etárea. Por eso, en Travesia100 estamos empeñadas en derribar esos muros…y nos está resultando con el público mayor a través de una plataforma de autoaprendizaje y mentorías de personas 60+ que empatizan mejor.

¿Cómo podemos cambiar la mirada que la sociedad tiene hacia las personas mayores?

Es importante identificar y combatir las sutiles formas de discriminación presentes en los medios de comunicación que insisten en infantilizarnos: “cuidemos a nuestros abuelitos” parece ser las consigna durante la pandemia y resulta que los mayores fuimos quienes mejor nos instalamos en el confinamiento. También se discrimina en el trabajo, asumiendo que, a partir de cierta edad, ya no tienes nada más para aportar, que ya no aprendes, lo cual no es real. El 64% de las personas mayores queremos, podemos y necesitamos seguir trabajando.

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