Uniendo esfuerzos por un aire más limpio
Sacando la voz

Uniendo esfuerzos por un aire más limpio

Por Augusto Hermo de La Quintana, Director Ejecutivo Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático

Este 7 de septiembre se celebra por primera vez el Día Internacional del Aire Limpio por un cielo azul y en la Región Metropolitana recibimos esta nueva efeméride con una buena noticia: este invierno hemos tenido la mejor calidad del aire desde que se tiene registrodebido a las medidas de confinamiento y la disminución de la actividad industrial y del transporte por la pandemia del Covid-19.

Sin embargo, estas medidas no han generado la misma reducción de la contaminación en las ciudades del centro-sur de Chile y, por el contrario, una mayor permanencia en los hogares por cuarentena ha implicado un mayor uso de los calefactores a leña, la principal fuente de emisiones de material particulado, especialmente por el uso de leña húmeda.

Aire Limpio para todos es el tema de la primera versión de esta fecha designada por la Asamblea General de las Naciones Unidas que nos llama a redoblar esfuerzos para mejorar la calidad del aire y reducir la contaminación atmosférica, el mayor riesgo ambiental para la salud humana y una de las principales causas evitables de muerte y enfermedad en todo el mundo.

A pesar de las diferentes iniciativas e instrumentos del Estado que se han desplegado a la fecha para hacer frente a esta situación, como los Planes de Descontaminación Ambiental o los programas de recambio de calderas y calefactores en industrias y hogares, este problema pareciera no tener solución y la contaminación en el período invernal alcanza niveles insostenible. No es casual entonces, que los reportes internacionales aseguren que las ciudades chilenas son las más contaminadas de Sudamérica.

Desde la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático hemos aportado a la solución de esta problemática, con Acuerdos de Producción Limpia (APL) que promueven el cumplimiento del Plan de Descontaminación Atmosférica en panaderías de O´Higgins,  pymes de la madera en el Maule y en el sector comercial de Coyhaique, buscando el recambio tecnológico por sistemas más limpios y eficientes. Asimismo, hemos articulado APL con comerciantes de leña de los principales centros de consumo del sur de Chile, para asegurar que el consumo de leña de calidad sea con un contenido de humedad menor al 25%.

No obstante, se requiere de un trabajo mancomunado y de políticas innovadoras para que todos los hogares del centro-sur del país puedan contar con calefacción limpia, sustentable y económicamente accesible, para erradicar de manera definitiva este grave problema.

En algunos países europeos, como Suecia o Noruega, la basura se convierte en energía para calefaccionar de manera barata las casas de sus ciudadanos en invierno. Esto es una solución que deberíamos inspeccionar porque además de significar una fuerte disminución en los rellenos sanitarios y recuperación de materiales, evitaría muchas emisiones de gases de efecto invernadero.

Casos de éxito, hay muchos. Lo concreto es que todos debemos tomar las medidas necesarias para mejorar la calidad del aire, generando acciones colectivas que vayan desde iniciativas empresariales hasta las elecciones que hacemos cada día las personas, como usar la bicicleta o modos de transporte más eficientes y menos contaminantes, apagar las luces y los dispositivos electrónicos que no estén en uso, comprobar los índices de eficiencia de los sistemas de calefacción y cocinas domésticas, optando por los modelos que ahorran dinero y protegen la salud, y también no quemar basura ya que esto contribuye directamente a la contaminación del aire.

La actual pandemia ha marcado el mundo y, en mi opinión, de una forma permanente, dejándonos muchos aprendizajes, mostrando la debilidad de nuestro estilo de vida, la maravillosa capacidad de regeneración de nuestro planeta y la importancia de la acción coordinada de las personas y los países.