2018 Sacando la voz

Think Sustainable Network: finanzas e inversiones sostenibles para el cambio

Las finanzas e inversiones sostenibles incorporan temas de gobernanza, medioambiente y realidad social a la hora de tomar decisiones de largo plazo.

Por Hilen Meirovich, jefa en Cambio Climático | BID Invest

Pero para que el pensamiento sostenible se extienda como pólvora por los mercados financieros, y que las empresas basen sus medidas a largo plazo en la sostenibilidad, es vital que los tomadores de decisiones –los altos ejecutivos– estén comprometidos con esta tendencia a partir de una comprensión de los instrumentos financieros que pueden utilizar y de los retos a los que se enfrentarán al incorporar esta línea de trabajo a sus empresas.

Con esto en mente, hemos lanzado la Think Sustainable Network, una red para conectar a altos ejecutivos que trabajan en la región de Latinoamérica y el Caribe para dialogar sobre finanzas e inversiones sostenibles. Entre estos ejecutivos se encuentran directivos de banca, microfinancieras, aseguradoras, fondos de inversión y fondos de pensiones. Desde que los estados miembros de la ONU acordaran en 2015 contribuir a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la inversión responsable resuena con cada vez más fuerza en el ámbito financiero. Temas como favorecer el acceso a agua limpia, impulsar el saneamiento, el desarrollo de fuentes de energía no contaminantes, la creación de ciudades y comunidades sostenibles y la lucha contra el cambio climático comenzaron a alinearse con los intereses de quienes tomaban decisiones, generándose una demanda de finanzas e inversiones sostenibles a partir de la responsabilidad en la inversión.

“Siempre pensé que la energía proveniente de hidroeléctricas era limpia, y nos llevaron a esta represa en medio del Amazonas”, dice David Saettone, presidente ejecutivo de Andean Crown, una boutique de inversión regional de Lima, Perú. “Y vino este científico a explicarnos el impacto negativo que esta represa había tenido en la selva, porque había afectado el bosque por completo y generado en realidad más metano y carbono”. Saettone forma parte de un grupo de ejecutivos que participaron la primera promoción de esta red. Ellos recibieron una capacitación de manos del BID que duró seis meses y se realizó en tres fases. La primera fase se inauguró en julio de 2018 en el Amazonas brasileño, uno de los lugares con mayor biodiversidad del planeta, donde los participantes tuvieron la oportunidad de explorar de primera mano las complejidades del desarrollo sostenible, mediante la visita a varios proyectos desarrollados en esa región.

En noviembre, los participantes viajaron a Londres para visitar la City, hoy considerada el centro de las finanzas verdes a nivel mundial. Allí tuvieron la oportunidad de conversar con miembros de la Bolsa de Valores y de la iniciativa de la capital inglesa sobre finanzas verdes, de agencias calificadoras, entre otros, donde se recalcó que –desde el punto de vista de los negocios– invertir en sostenibilidad tiene sentido. Para Rui Gomes, jefe de proyectos Financieros del Banco Bradesco BBI de Brasil, esta fue una experiencia sorprendente y “de transformación”. “Ser capaces de intercambiar ideas y discutir asuntos de nuestros países con otros participantes y también hablar con autoridades y líderes claves en sostenibilidad de Europa, fue sorprendente para la mayoría de gente aquí”, dice.

Sostenibilidad como eje de cambio

La sostenibilidad ha demostrado ser un área de interés creciente en los mercados financieros. Por el lado de la demanda, en Estados Unidos la inversión sostenible es 20 veces mayor que en 1995, y solo en los últimos 2 años ha crecido casi el doble (1,5 veces), representando en 2018 un cuarto de los activos totales invertidos y gestionados allí. En el campo de la oferta de proyectos, el número de empresas que buscan crear valor medioambiental –así como la emisión de bonos verdes y bonos sociales asociados a dicho valor– está aumentando. En la actualidad, las finanzas sostenibles se posicionan como una oportunidad de mercado única y vanguardista.

Por esta razón, BID Invest ayuda a empresas y ejecutivos de Latinoamérica y el Caribe en la creación y adopción de prácticas sostenibles que generen un impacto en el desarrollo. Trabajamos con más de 25 instituciones financieras en la región desde 2010 para el diseño de préstamos verdes a PYMES y/o empresas de la región que impulsen proyectos de energías limpias, eficiencia energética o agricultura sostenible. En ocasiones, también trabajamos directamente con desarrolladores de proyectos para atraer inversionistas institucionales hacia proyectos de alto impacto, como la emisión de bonos para la creación de la planta hidroeléctrica de Reventazón en Costa Rica o la planta solar fotovoltaica La Jacinta en Uruguay.

Programas como Think Sustainable Network y otras iniciativas futuras proporcionarán apoyo e inspiración a los líderes de instituciones financieras para que consideren la sostenibilidad como el eje vertebral del desarrollo regional y de la rentabilidad financiera, pues está en sus manos lograr que la sostenibilidad evolucione de ideas a acciones. Saettone dice haber entendido que en el caso de realidades como la del Amazonas, “se trata de sistemas complejos que deben ser bien comprendidos. Cuando incorporamos sostenibilidad en nuestros servicios –como en las decisiones préstamos– debemos identificar lo que realmente es verde, lo que es marrón y, en mi caso, aprendí el término ‘green-washed’, referido a cosas que se venden como verdes pero que en realidad no lo son”.

Acerca del Autor / Hilen Meirovich

Hilen Meirovich es jefa en Cambio Climático de BID Invest en Washington, D.C. De nacionalidad argentina, Hilen cuenta con una sólida experiencia de trabajo con los actores del sector público en la promoción y consolidación de políticas y estrategias climáticas, así como en el uso de fondos internacionales para la atención al cambio climático que pueden atraer e inversiones privadas en América Latina y el Caribe. Recibió el premio Antonio Ortiz Mena en reconocimiento al préstamo más innovador por una operación que combinaba medidas de adaptación climática y fiscales para deducir el impacto del cambio climático en Centroamérica. Antes de trabajar en BOD Invest, se había desempeñado como experta en políticas climáticas del BID. Tiene una Maestría por la Universidad Hebrea. También hizo una Maestría y obtuvo un Doctorado en la Universidad de Georgetown.

Post Comment