2018 Actualidad

“El emprendedor debe entender cuáles son los nuevos conflictos sociales antes de plantear una solución”, Patricio Camoglino, Sustentabilidad PUC

El emprendedor debe entender cuál es el problema social, para luego plantear una acción dirigida a resolver los nuevos conflictos que aquejan a nuestras sociedades, afirmó el director de la Dirección de Sustentabilidad de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Patricio Camoglino.

Valentina Bastías Atias

“Se habla hoy de una premura por generar formas alternativas de cuidar el planeta y los emprendedores de las nuevas generaciones tienen que responder ante estas nuevas necesidades”, señaló Camoglino.

En una entrevista con el Diario Sustentable, el director explicó que el propósito de la UC en esta línea fue desde el inicio generar hábitos sobre cómo reciclar, crear consciencia y aprovechar las tecnologías, lo que además ha abierto “una red de interés de personas con ganas de aprender y actuar”.

“Como UC hemos avanzado mucho, pero creemos que aún nos falta”, declaró Camoglino, quien recalcó que existen ámbitos que requieren de soluciones “urgentes”, que tienen que ver con las zonas de sacrificio, la generación de residuos y derechos, la contaminación del agua y aire, las sequías y la movilidad, entre otros asuntos.

“Hay que aceptar un cambio global que tiene que ver con el ser humano, ligado al aumento de las temperaturas, la escasez del agua y los conflictos socioambientales de las comunidades”, dijo el ingeniero agrónomo, quien puso énfasis en la manera en que la sociedad “se hace cargo desde la sustentabilidad”.

Destacó iniciativas como Al Gramo y Disco Sopa, entre otras, que proponen soluciones para la industria alimentaria desde la preocupación por el cuidado del medio ambiente, la reducción en la emisión de residuos y la minimización del impacto del ser humano en el ecosistema.

Advirtió, por otra parte, que “falta un poco más de información y foco en las ideas” entre quienes buscan emprender, con el objetivo de lograr identificar una problemática, complejizar “y ser más agresivos con las soluciones, porque los temas no son tan simples”.

Bajo esta premisa, la UC se ha encargado de respaldar y guiar los emprendimientos, proyectos innovadores o soluciones tecnológicas gestadas en sus mismas aulas, así como también a defender las políticas públicas ligadas a la protección del medio ambiente.

“Nuestro rol es entregar visiones sobre cómo institucionalizar la sustentabilidad de las operaciones desde la sensibilización, la actuación y sobre todo la concientización de las personas para que actúen de una manera sustentable”, señaló, sobre el rol de la casa de estudios en esta área, aplicada en las más diversas disciplinas.

“Trabajamos en muchos ámbitos, como la construcción, el transporte, la salud y las energías, donde las leyes y el mercado han permitido avanzar en materia de energías renovables no convencionales”, precisó.

La Dirección de Sustentabilidad de la Pontificia Universidad Católica de Chile estableció como meta en 2016 crear una cultura sustentable entre los académicos, alumnos y funcionarios, por medio de campus que promuevan la calidad de vida y la incubación de ideas que respondan con urgencia a los nuevos conflictos socioambientales.

La cercanía de la Universidad Católica con la sustentabilidad se remonta a principios de los años 90’, con avances en investigación y la creación de los primeros cursos de certificación académica en temas ambientales, lo que derivó en iniciativas que han nacido de los mismos alumnos por varias generaciones.

Pero la necesidad de contar con una Dirección de Sustentabilidad surgió del movimiento estudiantil de 2010, que impulsó la creación de un ente que promulgara el cuidado del ecosistema en todos los campus y estamentos, desde la academia, las operaciones y la comunidad.

“Esto tiene mucho que ver con generar la experiencia de sustentabilidad y la idea del campus sostenible, que trabajaremos a nivel académico a través de la cátedra de sustentabilidad, con métodos de aprendizaje innovadores en esta área”, dijo Camoglino.

Explicó que un campus sustentable debe ser amable, eficiente y en conexión con la naturaleza, además de lograr una correcta utilización de recursos, producir bajos niveles de carbono y de residuos, y promover una mejor calidad de vida para la comunidad.

Destacó que el incentivo al reciclaje y las diversas propuestas en esta dirección han sido “emblemáticas” para la universidad, enfocada asimismo en el diseño de los espacios sustentables y la experiencia internacional “de más de treinta años” que le ha servido de ejemplo.

“Estamos inspirados por algunos entes internacionales que incentivan la educación desde los espacios sustentables, pero a nivel público hemos avanzado lentamente en la inclusión de políticas ambientales”, apuntó Camoglino.

Advirtió un retraso en este tipo de políticas de al menos 20 años, si se toma en cuenta que la normativa se ubica por debajo de los parámetros internacionales y ha tardado en adaptarse a las necesidades de las sociedades, dijo.

La Universidad Católica pertenece a una red de instituciones de educación superior y profesionales que surge en 2012 y dedica su accionar a la promoción de la sustentabilidad en la educación superior para, a través de este canal, generar las transformaciones que la sociedad requiere para ser sustentable.

Esta red está constituida por la Pontificia Universidad Católica de Chile, Universidad Andrés Bello, Universidad de Antofagasta, Universidad Tecnológica Metropolitana, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Instituto Profesional Duoc UC, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, Universidad Católica del Maule, Universidad de los Lagos, Universidad Austral de Chile y MiddleburyCollege, Vermontt, USA.

 

 

 

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