2016

Agricultura Orgánica: Mucho más que no usar Agroquímicos. Por Rodrigo Constandil @RConstandil de @MiguelTorresCL

HUERTADELMAULE012010©MARIN (42)Cuando hablamos de agricultura orgánica la mayoría de las personas no saben realmente a qué nos referimos. Tenemos muy poca noción de las diferencias existentes entre esta filosofía agrícola y la agricultura convencional. Algunos se podrán imaginar que es mejor para la salud, el medioambiente o es una nueva forma de agricultura que “está de moda”, pero en realidad es mucho más. Una forma distinta de ver la agricultura y la interrelación que existe entre el cultivo, agricultor y su medioambiente.

Recalcó que la agricultura orgánica no es un sistema nuevo, sino que es volver a los orígenes, a aquella agricultura de nuestros abuelos en que el ciclo vital de los cultivos, sus enfermedades y sus cosechas se medían en relación al ciclo natural de la tierra y que consistía en prácticas culturales tendientes a minimizar los riesgos de enfermedades y pérdidas de cosechas.

Sin embargo, en la década de la post guerra (1940-1950), las grandes potencias comenzaron a incorporar técnicas y agroquímicos sintetizados con el fin de minimizar trabajos agrícolas, maximizar las cosechas, eliminar plagas y erradicar otras plantas que pudiesen competir con el cultivo.

No pasaron muchos años cuando se empezaron a manifestar los resultados de este uso indiscriminado de agroquímicos. Ya en los 70s aparecieron publicaciones que mostraban que los suelos cada vez eran menos fértiles, que las plagas y las malezas eran cada vez más resistentes y que los productos eran altamente tóxicos para el ser humano y ecosistema.

¿Cuál fue la solución?, producir agroquímicos más potentes y/o específicos, la invención de los transgénicos y otras “innovaciones”, muchos de ellos con resultados para el ser humano y el medioambiente que hasta el día de hoy son desconocidos.

Es así como un grupo de visionarios en la década de los 70s, en Versalles, crean la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánicos (IFOAM), que reunió a una serie de ONGs interesadas en el tema. Hoy en día, sus protocolos han servido de base para que la Agricultura Orgánica esté reconocida legalmente en la mayoría de los países del mundo.

Por este motivo, hoy ya no basta con creer que uno practica una agricultura amigable con el medioambiente para rotular sus productos como “Orgánicos”, sino que debe cumplir una serie de requisitos específicos y muy estrictos contenidos en normas técnicas.

Entre ellos los manejos del cultivo, el uso de agroquímicos no sintetizados y previamente aprobados por los organismos reguladores, un manejo consciente del ecosistema, incluyendo el suelo, aguas y sitios de alto valor biológico, incorporación de fertilizantes naturales como el compost, correcto rotulado de estos productos y utilización de técnicas ancestrales para evitar la presencia de plagas y enfermedades.

En definitiva, la agricultura orgánica es una forma distinta de ver la agricultura, quienes piensan que es un reemplazo de agroquímicos por otros menos contaminantes, están muy equivocados, ya que la naturaleza no funciona así. El convertir nuestros cultivos en orgánicos es tomar mayor contacto con la tierra, aprender a leer sus ciclos, sus síntomas y trabajar con y para ella, para así obtener un producto del trabajo conjunto y colaborativo, preservando el medioambiente y a su gente.

El resultado de todo esto es mucho más que obtener productos sanos, libres de pesticidas y más saludables, es volver a sentir el campo como lo hacían nuestros abuelos, siempre pensando en preservarlo para nuestros nietos.

Agricultura Orgánica: Mucho más que no usar Agroquímicos