Desde organismos de emergencia y el mundo académico coinciden en que informarse previamente y coordinarse con autoridades locales es fundamental para que el voluntariado sea efectivo.
A la par de las labores de control del fuego y los procesos de reconstrucción, especialistas advierten sobre un efecto que suele extenderse más allá de la emergencia, las consecuencias en la salud mental de quienes viven directa o indirectamente este tipo de catástrofes.