Tras el avistamiento, el equipo analizó el material fotográfico y revisó antecedentes científicos para confirmar que se trataba de un pingüino de Humboldt. El estudio fue posteriormente publicado en la Revista de Biología Marina y Oceanografía.
La nueva evidencia muestra que el declive ambiental de la isla no puede explicarse únicamente por la acción humana. En cambio, apunta a un factor decisivo y largamente subestimado: la variabilidad climática extrema y prolongada.
La investigadora destacó además que, de los seis investigadores principales del centro, tres son mujeres, reflejando avances en liderazgo femenino dentro de la investigación científica de alto nivel en Chile.