Expertos y estudios estiman que la educación, la reducción de brechas y la reconversión laboral son algunos de los ejes principales para que Chile no quede rezagado en la adopción de tecnologías con miras al futuro cercano, y de hacerlo podría sumar hasta 13 mil millones de dólares al PIB.
Las organizaciones ahora se enfrentan a una elección crucial, mantener el trabajo remoto, volver completamente al formato presencial o adoptar un modelo híbrido.
La constante innovación, adaptabilidad y conocimientos tecnológicos que ofrecen los nuevos talentos son esenciales para el crecimiento y la competitividad de las empresas en el mercado actual y futuro.