Recientemente se conoció que Chile lidera en Latinoamérica la producción del hidrógeno verde (H2V) y junto a Australia, Alemania, China, Arabia Saudita y los Países Bajos, se alza como uno de los principales productores mundiales de este tipo de energía renovable.
Tras un difícil camino de viabilidad, la empresa B optó por un modelo de donación de una planta solar que además le permitirá apoyar proyectos de conservación junto a la fundación Punta de Lobos. Asimismo, medirá cuál es su huella de carbono en el país.
El paper busca desmitificar la creencia de que las políticas ambientales son sólo para combatir el cambio climático, demostrando que además traen beneficios económicos en la reducción del riesgo provocado por la variación en los precios de los combustibles fósiles.
Chile ha sido identificado como uno de los países donde se puede producir el H2V más económico del mundo, principal fuente de energía del futuro que hoy a nivel mundial mueve el doble de valores que la industria del cobre.