El proyecto busca mostrar de manera concreta cómo los residuos pueden transformarse en un recurso con valor ambiental y social, fortaleciendo la relación entre operación, territorio y aprendizaje ciudadano.
En su encuentro anual, la iniciativa liderada por Fundación Chile y el Ministerio del Medio Ambiente presentó el balance de su primer ciclo (2019–2025) y anunció una nueva meta oficial centrada en educación ambiental, manteniendo la ambición en reducción, diseño circular y reciclaje.