El DS 47 se convierte así en el tercer decreto operativo del sistema REP, tras neumáticos y envases y embalajes, y redefine la manera en que empresas y consumidores deben manejar los aceites lubricantes usados (ALU) para evitar impactos ambientales significativos.
La normativa obliga a fabricantes e importadores a organizar y financiar la recolección, transporte y valorización de los residuos generados por los productos que ponen en el mercado.
El sector lácteo chileno dio un nuevo paso en su camino hacia la sostenibilidad con la firma del Segundo Acuerdo de Producción Limpia (APL), un compromiso que busca acelerar la adopción de prácticas modernas, eficientes y alineadas con los estándares internacionales para los predios lecheros del país.
Desde de Better Consultores advierten que más del 90% del impacto climático de una empresa puede estar fuera de su control directo y llaman a priorizar medición, proveedores sostenibles y transporte bajo en emisiones.
Chile dio un paso decisivo hacia la economía circular con la adopción del nuevo Estándar de Gestión Circular de Residuos (GCR), una herramienta técnica que busca mejorar la medición, trazabilidad y valorización de los residuos sólidos no peligrosos.
Mayor rigor técnico, nuevas normativas y una relación más estratégica con los organismos sectoriales están transformando la forma en que las empresas preparan sus Declaraciones de Impacto Ambiental.