CapsaNativa, proyecto de Ariela Aravena, estudiante de Ingeniería Civil en Biotecnología de la Universidad de La Frontera, busca desarrollar formulaciones tópicas con el compuesto que hace picar al ají. La iniciativa está en etapa inicial y ganó el premio al mejor pitch en TET-Discover.
El mismo compuesto que hace picar al ají cacho de cabra, base del merkén, es el punto de partida de CapsaNativa, un proyecto biotecnológico que busca nuevas alternativas para el manejo del dolor crónico.
La iniciativa es de Ariela Aravena, estudiante de Ingeniería Civil en Biotecnología de la Universidad de La Frontera (UFRO), en Temuco. La idea surgió de una experiencia familiar: buscando opciones para ayudar a integrantes de su familia que convivían con dolor crónico, comenzó a explorar qué podía aportar la biotecnología.
Qué es la capsaicina
La capsaicina es la sustancia responsable de la sensación de picor de los ajíes y ya se utiliza en algunos tratamientos contra el dolor. Una revisión de estudios publicada en Cochrane encontró que los parches de alta concentración pueden aliviar a algunos pacientes con ciertos tipos de dolor neuropático crónico, aunque los resultados varían según la afección y la calidad de la evidencia.
CapsaNativa apunta a transformar este compuesto en una formulación de aplicación sobre la piel.
En qué etapa está
Según explicó Aravena, el equipo ya realizó análisis de laboratorio sobre la capsaicina y los componentes antioxidantes de la propuesta. Se trata de las primeras etapas de investigación: todavía no existe un producto terminado ni validado para uso clínico, y los resultados de otras formulaciones no se pueden extrapolar directamente a esta.
Mejor pitch
El proyecto fue reconocido como el mejor pitch en TET-Discover, actividad de la asignatura Taller de Empresas Tecnológicas de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la UFRO, donde los estudiantes presentan sus propuestas ante un jurado y se vinculan con actores del ecosistema de innovación. El reconocimiento incluyó un premio de $100 mil.

