Jaime Bellolio, Tomás Vodanovic, Andrea Repetto, Rosario Navarro y Gabriel Ugarte participaron en el panel de lanzamiento de Futuro Común. Continuidad de las políticas públicas, empleo, prevención y confianza entre sectores marcaron una conversación que también dejó diferencias.
En Providencia, el 96% de los estudiantes de primero básico de la educación pública comunal aprende a leer. El alcalde Jaime Bellolio usó la cifra para defender una idea: el trabajo de lectura temprana partió en la administración de Evelyn Matthei y su gestión lo reforzó.
“Esto no se trata de apretar un botón de reset cada cuatro años”, afirmó.
Lo dijo en el panel de lanzamiento de Futuro Común, iniciativa impulsada por el Hogar de Cristo, la Comunidad de Organizaciones Solidarias y Fundación Colunga, realizado el Centro de Extensión UC. La pregunta que cruzó el encuentro: qué decisiones deben cambiar para que el crecimiento económico y el desarrollo social avancen juntos.
Bellolio: continuidad más allá de una administración
El alcalde describió a los municipios como la “última milla de la política pública”, el espacio donde se ven las fallas de decisiones tomadas en otros niveles y también las oportunidades para resolverlas. “No sabemos todas las respuestas, no tenemos todas las soluciones y aun cuando las tuviéramos no podríamos hacerlas nosotros solos”, sostuvo.
Atribuyó el avance en lectura a la investigación, el apoyo académico, el foco de trabajo y la continuidad entre administraciones, aunque reconoció que persisten desafíos en comprensión lectora.
“Colaborar y aportar no puede nunca ser visto como una derrota”, dijo. Defendió el rol público de la sociedad civil y las empresas, complementario al del Estado, y advirtió que cuando la confianza en las instituciones se debilita crecen las condiciones para la demagogia y el autoritarismo.
Vodanovic: una política empujada a la confrontación
El alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic, apuntó a los incentivos que juegan en contra.
“Hoy día tenemos una sociedad muy empujada hacia la confrontación, hacia la polarización, hacia la mirada corta, hacia la disputa superficial”, afirmó. A su juicio, hay sectores de la política que encuentran un beneficio personal en esa confrontación.
Andrea Repetto matizó el diagnóstico. Planteó que las diferencias también tienen que ver con cómo cada actor entiende la colaboración y con las prioridades que busca establecer.
Vodanovic propuso partir por superar las desconfianzas cruzadas entre política, empresas, academia y sociedad civil. Contó que su experiencia municipal le ha permitido conocer aportes empresariales a Maipú y prácticas internas que cambiaron su percepción del sector privado.
“El verdadero propósito de la política es mejorar la vida de la gente”, enfatizó, al cuestionar que la búsqueda de popularidad e interacciones digitales termine orientando el trabajo de las autoridades.
Como ejemplo, relató que el día anterior se había desalojado un campamento de 150 familias de manera pacífica, con retiro voluntario y programas de apoyo social. Según explicó, una actuación así genera menos atención que un enfrentamiento, aunque resuelva mejor el problema.
Repetto: construir desde los territorios
Andrea Repetto, vicepresidenta del directorio de la Fundación Superación de la Pobreza, planteó que el crecimiento debe incorporar a todos y tener la equidad entre sus pilares. Destacó el conocimiento que las organizaciones de la sociedad civil tienen de las personas, las familias y la diversidad del país.
“Hay mucha riqueza y muchas capacidades”, señaló. “Tenemos que partir construyendo desde ahí. Desde lo que se hace en los territorios, desde lo que hacen las propias comunidades”.
También se refirió a la pobreza como dificultad para proyectar la propia vida. Explicó que no poder planificar el futuro afecta el ánimo y las condiciones para desplegar capacidades. Agregó que la evaluación de las políticas sociales debe considerar sus efectos sobre la cohesión social, que suelen quedar fuera de los indicadores generales.
Navarro: empleo, formación y acciones concretas
La presidenta de SOFOFA, Rosario Navarro, se centró en el aporte del empleo formal a la autonomía económica de las familias. Destacó la formación técnica, la capacitación frente a los cambios tecnológicos y la participación laboral femenina. Mencionó las mentorías de “Más Mujeres, Más Futuro” y condiciones como el acceso a sala cuna y la flexibilidad con protección laboral.
Llamó además a superar la idea de que la educación técnica es solo para los sectores más vulnerables.
Navarro se refirió a las conversaciones con centrales sindicales sobre empleo, educación dual e inteligencia artificial, y planteó que la relación con los trabajadores debe construirse antes de que aparezcan los conflictos.
“Pero no basta con la conversación. Si esto no se materializa en acciones, esas promesas que seguimos haciendo siguen a muchos siendo incumplidas”, advirtió.
“Haciendo más de lo mismo yo creo que no vamos a llegar a ese anhelado desarrollo”, afirmó.
Ugarte: un Estado que llegue antes
El subsecretario de Evaluación Social, Gabriel Ugarte, habló de las situaciones donde se acumulan distintas carencias.
“El Estado no se la puede solo porque necesitamos un trabajo coordinado, mancomunado con la sociedad civil, con la academia, con la empresa, con el sector privado para poder enfrentarlo”, señaló.
Retomó el anuncio de la ministra sobre un nuevo trato con la sociedad civil y reconoció dificultades en esa relación, entre ellas las trabas burocráticas y la percepción de una menor valoración del trabajo de las organizaciones.
En protección social, propuso reforzar la prevención: apoyo a la crianza, esfuerzos para que los niños pequeños crezcan en familias y uso de información pública para detectar necesidades de apoyo. Extendió esa lógica al envejecimiento y al empleo.
“Hay un desafío muy grande en términos de cómo nos adelantamos, cómo como Estado también llegamos antes”, explicó.
Bellolio recogió el nombre de la iniciativa en otra de sus frases:
“Si tenemos un futuro cancelado, sobrevivimos. Pero cuando tenemos un futuro común, entonces podemos vivir”.

