Más de 1.500 personas de distintos territorios del país dialogaron en ENVIS 2026. Sus conclusiones llegaron hasta el Salón de Honor del Congreso Nacional. Lo que dijeron incomoda.
Chile tiene dos velocidades de desarrollo. Una que se anuncia en discursos y planes estratégicos. Otra que se experimenta en la vida cotidiana de las regiones. Y la distancia entre ambas es, precisamente, el hallazgo más incómodo que dejó el Encuentro Nacional de Vinculación Social (ENVIS) 2026.
El martes 8 de abril, en el Salón de Honor del Congreso Nacional en Valparaíso, Balloon Latam y la Corporación 3xi presentaron los resultados de tres jornadas de diálogos realizadas en Antofagasta, donde participaron más de 1.500 personas provenientes de distintos territorios del país. Era la primera vez en siete años de trayectoria que el ENVIS llevaba sus hallazgos directamente al Parlamento.
La presidenta del Senado, Paulina Núñez, lo dijo sin rodeos: el desarrollo no se entiende solo en una reunión de directorio entre cuatro paredes, sino desde la vida cotidiana de las personas.
El desarrollo en “dos tiempos”
Uno de los hallazgos centrales del documento es que los participantes perciben el desarrollo como algo que ocurre en dos tiempos distintos: el que se promete y el que efectivamente se vive. Esa distancia entre expectativa y realidad no es menor. Es lo que erosiona la confianza en las instituciones, dificulta construir visiones de futuro compartidas y fragmenta el tejido social.
A eso se suma una brecha generacional: distintas formas de entender el progreso que tensionan prioridades y dificultan los acuerdos.
Sebastián Salinas, presidente ejecutivo de Balloon Latam, señaló que “el desarrollo en Chile no es un concepto cerrado, sino una construcción marcada por brechas, tensiones y distintas experiencias marcadas por el territorio”.
La sociedad civil como variable ignorada
El segundo hallazgo relevante apunta a algo que la política pública ha subestimado sistemáticamente: el rol de la sociedad civil organizada como motor de desarrollo territorial.
Camilo Herrera, director ejecutivo de la Corporación 3xi, lo planteó con claridad: una sociedad civil articulada abre posibilidades de desarrollo en lugares donde el Estado y el mercado no llegan, o no son visibles. La capacidad de coordinar esfuerzos entre actores públicos, privados y ciudadanos no es un complemento del desarrollo. Es, en muchos territorios, la única forma en que ocurre.
Regiones al centro
El panel también contó con la participación de los gobernadores regionales Ricardo Díaz (Antofagasta) y Óscar Crisóstomo (Ñuble), quienes abordaron los desafíos desde sus propias realidades. La presencia de ambos no es un detalle menor: el ENVIS viene planteando desde hace años que la gobernanza territorial y la colaboración entre sectores son condiciones necesarias para cerrar las brechas que el centralismo ha profundizado.
La próxima versión del encuentro se realizará en la Región del Biobío en 2027.
Los resultados completos están disponibles en el sitio del ENVIS 2026.

