Chile concentra cerca del 80% de los glaciares de América del Sur, la mayoría en la Patagonia, una de las zonas con mayor superficie de hielo del Hemisferio Sur fuera de la Antártica. Comprender qué está pasando con esas masas de hielo, y qué pasará, es el trabajo de un equipo científico de la Universidad de Concepción.
El Departamento de Geofísica de la UdeC lleva adelante una línea de investigación dedicada a entender los mecanismos que explican el retroceso de los glaciares y sus consecuencias sobre el clima y la disponibilidad de agua. En un país donde el hielo patagónico es una de las reservas hídricas más importantes del continente, ese conocimiento tiene implicancias directas sobre el futuro del agua dulce y la dinámica climática regional.
Una de las investigadoras que encabeza este trabajo es la académica Ilaria Tabone, quien participa en estudios internacionales sobre dinámica glaciar, modelamiento numérico y análisis de procesos de pérdida de hielo. En una de sus investigaciones recientes, propone una herramienta que permite simular con mayor precisión el calving, el desprendimiento de bloques de hielo desde el frente del glaciar hacia el mar o los lagos. Es uno de los principales mecanismos de pérdida de masa en los glaciares patagónicos, y modelarlo con precisión es clave para proyectar cuánto hielo puede perderse en los próximos decenios.
Tabone también investiga cómo responden las grandes masas de hielo ante variaciones de temperatura. A través de un estudio centrado en Groenlandia, se identificaron umbrales críticos en los que el sistema glaciar puede transitar hacia estados de menor volumen de forma irreversible, con consecuencias directas sobre el nivel del mar a escala global, resultados que permiten afinar las proyecciones climáticas y evaluar escenarios futuros.
A eso se suma su participación en QFuego-Patagonia, una base de datos geoespacial de acceso abierto que reúne información multidisciplinaria sobre los glaciares de la Patagonia y Tierra del Fuego. La plataforma cruza datos de glaciología, atmósfera y modelos de terreno para analizar cambios en extensión, volumen y dinámica glaciar, y sirve además como insumo para el estudio de riesgos naturales asociados al retroceso del hielo.
En un contexto de pérdida glaciar acelerada a nivel mundial, este trabajo científico desde el sur de Chile aporta antecedentes concretos sobre el estado actual de uno de los sistemas más vulnerables del planeta y su trayectoria en las próximas décadas.



