El potencial energético del agua subterránea
Sacando la voz

El potencial energético del agua subterránea

Eugenio Celedón Correa, socio Hidrogestión

La semana pasada, investigadores de la U. de Chile confirmaron el potencial geotérmico para generación eléctrica en el sur del país. Esta investigación entrega los primeros indicios sobre el alcance que podría tener la creación de plantas geotérmicas de pequeña escala para satisfacer las necesidades locales de poblados aislados y generar una matriz energética aún más diversa en base a energías limpias.

Pero, al mismo tiempo, es una oportunidad para abrir las puertas hacia todo el potencial que conlleva la geotermia en el desarrollo de ciudades más sustentables, implementándola en proyectos de menor envergadura, pero con un fuerte impacto a la comunidad.

La geotermia de baja entalpía, aprovecha la temperatura de las aguas subterráneas para producir calor en invierno y enfriar en verano, puesto que nuestros acuíferos se sitúan entre los 15° a 19° C (dependiendo de la región) de manera constante durante todo el año. El agua se extrae del suelo desde pozos, se recircula a través de un circuito cerrado de climatización que enfría o calienta el aire exterior en un circuito primario, disminuyendo el gradiente térmico entre la temperatura exterior y la requerida, para luego alcanzar la temperatura del aire deseada para su uso con un menor esfuerzo energético. Luego se devuelve al acuífero en su misma calidad y condiciones, transformándose en una alternativa muy atractiva de energía limpia, eficiente y económica.

Incorporar la geotermia como solución de eficiencia energética en climatización para proyectos inmobiliarios, debiera ser parte del compromiso de sustentabilidad de las empresas, así como de las licitaciones estatales, en virtud del propósito trazado de hacer de Chile una país más verde y carbono neutral hacia el 2050. No es menor, que estudios internacionales afirmen que la utilización masiva de este sistema de calefacción en el sector residencial y servicios, reduciría en un 6% la emisión global de CO2 a la atmósfera. Asimismo, supone rendimientos de 200%-400% puesto que produce entre 2 y 4 veces más energía térmica o frigorífica versus la energía eléctrica que consume, generando ahorros de 30% a 70% en calefacción y de 20 a 50% en climatización, en relación a una bomba de calor convencional (normalmente a partir de la temperatura del aire).

Construcciones como el complejo Parque Titanium, compuesto de tres torres de oficinas, de 23 pisos cada una; o el proyecto Territoria Apoquindo Town Center, con tres torres de 19 pisos de altura y una placa comercial de seis niveles, han implementado exitosamente esta tecnología de climatización utilizando el acuífero “Santiago Central”, el cual se encuentra a 75 metros bajo la superficie capitalina. La misma tecnología utiliza el mall Costanera Center extrayendo y devolviendo las aguas del Canal San Carlos. En tanto el Hospital Regional de Talca ha sido pionero y referente para la evaluación de futuras instalaciones de Salud Regional.

Contamos con un enorme recurso energético limpio bajo nuestros pies, principalmente en toda la zona de valles centrales. El problema es de falta de conocimiento, educación, o simplemente, la mirada cortoplacista que muchas veces nos impide avanzar en soluciones innovadoras integrales. El mayor costo de inversión inicial, la gran parte de las veces, no permite ver los beneficios de ahorro de largo plazo, tomando decisiones de forma miope. Cabe destacar el nuevo Acuerdo de Producción Limpia (APL), denominado “Certificación azul”, validado recientemente por el SII a través del oficio N° 366, el cual permitirá que las empresas que realicen inversiones en proyectos de recirculación y reutilización de aguas, incorporación de tecnologías de eficiencia, sistemas de reutilización, sistemas de infiltración de agua a acuíferos, o soluciones basadas en la naturaleza, -entre los que se cuentan los proyectos de geotermia-, podrán deducir estos gastos de la base imponible para la determinación de los Impuestos de Primera Categoría (IDPC).

Es la oportunidad de introducir en la industria inmobiliaria un estándar sostenible propio de países más desarrollados, como España, Alemania, Italia o Islandia, pero con el sello propio de nuestros recursos naturales. Como hemos visto, hay varios ejemplos en el Chile actual, públicos y privados, que son dignos de ejemplo y copia.

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