2018 Actualidad

“La sustentabilidad de una empresa va de la mano de la rentabilidad”, Bernardo Larraín, presidente Sofofa

“Una empresa sustentable procura ser rentable a largo plazo. Eso muchas veces se esconde”, pero los inversionistas del mundo confían sus ahorros a las firmas que son productivas, afirmó el presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), Bernardo Larraín.

Por Valentina Bastías Atias

Larraín dijo en una entrevista con Diario Sustentable, que la rentabilidad es un “elemento fundamental” de la sustentabilidad, ya que se debe integrar la dimensión “económica y financiera” de las empresas, con el cuidado al medioambiente y el respeto a las comunidades.

En un mundo en el cual los inversionistas y consumidores miden a las empresas bajo indicadores “no financieros”, los asuntos ligados a la protección de ecosistema y al capital humano toman cada vez más importancia.

Larraín aseguró que el desempeño de una empresa “sostenible” debe ser valorado actualmente en tres áreas: económica, social y ambiental.

Es relevante el uso inteligente de los recursos humanos y tecnológicos, entre varios otros, cuya línea de gestión es capaz de “hacer crecer un negocio”, en términos mercantiles y además sustentables.

“Se trata de elevar los estándares ambientales, además de procurar el desarrollo y participación de las comunidades aledañas a las operaciones”, señaló Larraín, quien dirige desde el 1 de junio de 2017 la principal y mayor asociación empresarial chilena.

De acuerdo a su experiencia, el ingeniero comercial de la Universidad Católica recalcó que la fórmula para promover la sustentabilidad en el mercado pasa por incentivar el reciclaje, a través de una cultura que promueva la economía circular, y no así fomentar “las prohibiciones” al mundo privado.

“Hay que aumentar el dinamismo, generar esa industria de reciclaje que hoy no tenemos, con tecnologías de reciclaje, recolectores de base, para que eso sea posible”, sostuvo.

El presidente gremial señaló que en la Sofofa trabajan para informar sobre “las buenas prácticas empresariales que tienen relación con temas medioambientales, diálogo con las comunidades, reciclaje y sustentabilidad”, pero más aún, intentan abordar la gestión de estos objetivos.

Esto porque “cuando uno pregunta a las empresas si les preocupa la sustentabilidad dicen que sí, pero cuando se les pregunta cómo gestionan estas materias, la respuesta es dubitativa”, agregó.

En esta línea, la empresa “tiene que ser proactiva y por voluntad propia enfrentar estos desafíos”, sin embargo, desde el mundo empresarial “se reconoce la importancia de una regulación”.

Larraín aseguró que para impulsar una reglamentación “inteligente y consciente” es fundamental la colaboración público-privada.

En relación al debate sobre la tributación de las empresas, que ha colmado la agenda legislativa de varios países, defendió la importancia de la tributación como mecanismo de competitividad y valoró la discusión internacional, pese a los desacuerdos políticos que pueden darse.

“El debate tiene que estar, no se puede inhibir. Nos parece importante, porque no hay ningún país del mundo que no lo esté teniendo”, aseveró, en un llamado por impulsar la “reinversión para las empresas” y no convertirse “en una isla en materia de competitividad”.

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