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Miércoles, Diciembre 8, 2021

Necesitamos más acero. Esta es una manera de extraerlo de forma segura de buques viejos en @el_BID

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Necesitamos más acero. Esta es una manera de extraerlo de forma segura de buques viejos. Hasta hace poco, si me hubieran pedido que imaginara operaciones de desguace de buques, habría pensado automáticamente en uno de esos documentales donde niños flacos y descalzos se arrastran por el interior de los barcos varados y rotos, tirando y cortando el material rescatable, incluida la chatarra para reciclaje. Por sus esfuerzos reciben solo centavos además de una serie de lesiones y dolencias. Los restos, muchos peligrosos y tóxicos, a menudo se descartan con poca consideración por la seguridad humana y el medio ambiente. Gran parte de este trabajo es llevada a cabo por niños porque son rápidos, entran en lugares estrechos de los barcos y, en algunas partes del mundo, los niños deben trabajar para ayudar a sus familias.

Este es el lado feo del reciclaje, donde para satisfacer las necesidades de acero del planeta, hacemos que los más vulnerables hagan nuestro trabajo sucio.

Pero ahora he visto una estrategia alternativa en un puerto de Ecuador operada por Adelca, un cliente del BID. Los barcos jubilados aquí están siendo rescatados de una manera que marca la pauta para la región. La chatarra recuperada pronto será convertida mediante un proceso moderno y eficiente en el acero que se necesita para construir puentes, edificios y otras obras de infraestructura. Es el tipo de estrategia esencial “de la cuna a la sepultura”, o mejor aún, “de la sepultura a la cuna”, para que la infraestructura futura sea sostenible. El uso de chatarra reemplaza la necesidad de crear acero a partir de mineral de hierro extraído de depósitos naturales. También elimina la necesidad de utilizar los recursos naturales en un proceso de energía intensa y perjudicial para el medio ambiente. Como ventaja final, se reduce la cantidad de desechos que de otro modo se vertirían en un vertedero o simplemente se dejarían en algún lugar para que se oxiden y deterioren.

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Adelca es una empresa familiar de comienzos humildes. Sus operaciones comenzaron en Aloág, cerca de Quito, en la década de 1960, con un laminador manual que reciclaba chatarra de automóviles, electrodomésticos y maquinaria de origen local a barras de acero. La empresa creció gradualmente hasta convertirse en una planta de fabricación de acero completa que suministra productos para los sectores de construcción e infraestructura del país. Los proyectos realizados con acero de Adelca incluyen el aeropuerto de Quito, el Puente Macará-Perú, el Metro de Quito, varios proyectos hidroeléctricos y carreteras, pero también proyectos más cerca de casa, como hospitales y centros comerciales.

Como sus operaciones aumentaron, Adelca necesitaba más chatarra si quería continuar produciendo acero a partir de desechos en lugar de materias primas naturales. El desguace de barcos brindó una oportunidad, pero también el desafío de producir acero sin las desventajas de la industria. Adelca investigó las prácticas óptimas en otras plantas de todo el mundo. Después de una cuidadosa planificación y diseño, se inauguró el astillero de desguace de Adelca en 2012. Sigue siendo trabajo industrial pesado. No obstante, la nueva instalación es segura, eficiente y productiva, y los riesgos inherentes de la industria están bien gestionados. Aquí los enormes barcos llegan por sus propios medios, un factor de calidad importante. Luego son retirados oficialmente del servicio y la chatarra es recuperada y procesada. Esto comienza con la eliminación de los materiales peligrosos de una manera segura y controlada. Luego se desarman las estructuras principales, se corta el barco en pedazos y, por último, se tritura el metal a un tamaño que permita volver a fundirlo y moldearlo en nuevos productos.

Este metal procesado se envía actualmente a la planta existente de Adelca, pero pronto también irá a una nueva planta, aprobada para financiamiento del BID en mayo de 2015. Esta planta transformará el barco y otra chatarra en nuevos productos de acero en sus equipos de última generación que incluyen una fundición y laminadores completos con los últimos equipos de control de contaminación. Pero no se trata solo del equipo; se trata también de elevar las normas. Con la orientación proporcionada por el BID durante la preparación del préstamo, la planta implementará normas y procedimientos medioambientales, sociales, de salud y de seguridad internacionalmente reconocidos.

Además, estos nuevos procedimientos se extenderán a todas las operaciones de Adelca, incluso más allá de la planta que se financia. Con ello se abordará el nivel de desempeño ambiental y social en toda la empresa. El BID también está apoyando uno de los programas comunitarios insignia de Adelca, el “Club de recicladores”. Este programa trabaja con algunos de los aproximadamente 3.000 recolectores de chatarra del país, suministrando equipos de protección, capacitación y pequeños préstamos. Este proyecto me enseñó que el acero puede ser producido a partir de buques viejos y otros “desechos” de forma sostenible, y el BID puede ayudar a empresas como Adelca a liderar el camino.

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