Sacando la voz

EY lanza nuevo centro para abordar relación empresa/comunidad

EY lanza nuevo centro para abordar relación empresa/comunidad

Por Alejandra Medina, senior manager de Consultoría en Sostenibilidad, quien lidera el Centro Social.

¿Por qué surgió el Centro Social?

AlejandraMedinawebEl Centro Social surge como respuesta a los requerimientos de análisis y asesorías de los clientes del área de Consultoría en Sostenibilidad de EY (ex Ernst & Young). Por un lado, el escenario social en el que se están desarrollando los proyectos de inversión en Chile ha cambiado y por otro, surgen posiciones distintas sobre cuál es el rol de la empresa en la sociedad.

Este nuevo rol surge en el contexto de una sociedad cada vez más empoderada. Con grupos, actores y comunidades cada vez más activos en hacer valer sus derechos: derecho a la información, a ser consultados cuando se desarrollan proyectos en el territorio que habitan; a conocer las medidas con las que las empresas prevendrán, mitigarán o comenzarán los impactos del proyecto en la calidad de vida de las personas o en el medio ambiente, entre otros. En este escenario, la relación comunidad-empresa, se hace fundamental.

Hay dos estudios interesantes de EY en relación a este nuevo escenario social. Primero se encuentra el estudio de Los 10 riesgos de la minería, que posiciona la “licencia Social para operar” en el número 3. El año pasado estaba en el 4 y el 2012 en el 6. Esto demuestra que el tema de comunidad se está convirtiendo en una prioridad para las compañías. Dentro de este ranking de riesgos, compartir beneficios está en el número 8.

El segundo estudio dice relación con qué indicadores están mirando los inversionistas al momento de evaluar el desempeño de las empresas y 9 de cada 10 entrevistados dijeron que están mirando indicadores no financieros: capital humano, capital social y capital ambiental de las empresas.

Desde el punto de vista de las empresas este escenario puede leerse desde dos perspectivas: La primera es identificarlo como riesgo y, por lo tanto, identificar la necesidad de caracterizarlo y manejarlo. Desde otro punto de vista, puede verse como un intangible, considerado por quienes están evaluando el desempeño de la empresa y, por lo tanto, puede ser un activo de la empresa.

Este escenario supone para las empresas el desafío de plantear una estrategia de relación con la comunidad en la que se desarrollan sus proyectos.

¿Cuál es la propuesta del Centro Social?

En este momento estamos en un espacio de divergencia en la relación empresa/comunidad; divergencia de juicios,  tanto de la comunidad como de la empresa, muchas veces poco fundados, mucha información, pero poco análisis. Es necesario avanzar hacia una conversación que converja en las preguntas y desafíos a abordar para el desarrollo de la comunidad. Para lograr esta convergencia, las empresas deben desarrollar 4 áreas de trabajo; Estudios de prefactibilidad y alcance social y ambiental, estudios sobre grupos humanos en el contexto de la evaluación de impacto ambiental, procesos de participación ciudadana y consultas previas, y estrategias de relacionamiento con grupos de interés y actores sociales.

Nuestra mirada propone que esta estrategia debe tener algunas características básicas:

  • La relación con la comunidad debe hacerse sobre la base de información estratégica, no sobre juicios.
  • El diálogo con la comunidad debe ser en etapas tempranas y de carácter permanente.
  • La estrategia debe desarrollarse en conjunto con la comunidad.
  • El diálogo se inicia en forma directa.
  • Cada estrategia y metodología de implementación es única

Hemos desarrollado servicios y metodologías para apoyar a las empresas en las 4 áreas de trabajo. Estos servicios y metodologías están basados en 3 pilares:

Empatía: Para desarrollar iniciativas verdaderamente significativas y que se traduzcan en  beneficios para la comunidad, es necesario conocer a la comunidad y entender cuáles son sus necesidades y proyectos. Hasta ahora, se han desarrollado buenas iniciativas pero que no necesariamente abordan un problema o desafío relevante. A pesar de ser bien evaluadas, iniciativas que no abordan temas que resulten en un beneficio social identificable y medible.

Información: Para avanzar a una conversación sobre la comunidad y su desarrollo, y así superar los juicios divergentes, es necesario tener una base común. Esta base común se construye sobre información, tanto de la comunidad como de los proyectos. La información es clave para evaluar el retorno o beneficio de las iniciativas que se emprendan, tanto para la comunidad como para la empresa.

Co-creación: Para que la relación empresa y comunidad perdure en el tiempo, es determinante la construcción, responsabilidad y seguimiento compartido de esa relación.  Acordar el protocolo de la relación, los espacios de trabajo, la forma de hacer seguimiento y medir resultados, la forma de comunicar el plan de trabajo y los resultados de éste.

Si la relación entre la empresa y la comunidad se desarrolla en base a estos 3 pilares, es posible desarrollar un trabajo que aborde problemas y desafíos relevantes para la comunidad, respecto de los cuales es posible evaluar y reportar los impactos. Si es un trajo co-creado,  esta evaluación es validada tanto por la empresa, como por la comunidad. Asimismo, esas estrategias que generan beneficios para la comunidad, pueden ser valoradas como activos intangibles de la empresa y, por lo tanto, es posible evaluar el retorno/beneficio que para la empresa tienen estas inversiones.

Post Comment