La compañía alcanzó una tasa de desvío de residuos de 44%, donó más de 23 toneladas de alimentos a quienes más lo necesitan y profundizó sus alianzas para avanzar en reciclaje, valorización y prevención de residuos. A esto se suma la primera certificación internacional Cero Residuos de Chile, obtenida por la estación Pedro Fontova.
La palabra colaboración aparece constantemente, pero lo que rara vez aparece es el manual: cómo se elige un aliado, qué se conversa antes de firmar, cuánto tiempo toma construir una relación y qué hace que una alianza sobreviva más de un año.
Los resultados a la fecha validan un sistema que ha transformado residuos en nuevos recursos. De cara al cumplimiento de la meta de ser Cero Residuos a 2029, el foco estará en integrar este estándar en todo el ecosistema de la compañía, incluyendo tiendas, colaboradores y clientes, replicando la eficiencia alcanzada en los primeros pilotos trabajados.
La cadena de tiendas de conveniencia lanza los “Rescatines”, una colección de tiernos peluches que representan los alimentos más icónicos de Pronto Copec, y cuyas utilidades irán en directo beneficio a Red de Alimentos.
La cadena de conveniencia reporta avances en reciclaje, valorización de orgánicos y reducción de emisiones como parte de su estrategia frente al cambio climático.
La guía ofrece herramientas para integrar circularidad en la operación, abarcando gobernanza sostenible, medición de desempeño, trazabilidad de materiales, diseño de productos y rediseño de procesos, alianzas para acelerar la economía circular, entre otros.
Alcanzar el objetivo Cero Residuos no depende únicamente de infraestructura o tecnología, sino de un cambio cultural profundo. Por eso, Pronto Copec ha impulsado una estrategia de sensibilización y formación que involucra a colaboradores de todos los niveles.