“Este proyecto representa un avance tangible en nuestra estrategia de sostenibilidad y en el camino hacia una gestión regenerativa de nuestros activos. La reducción significativa de gases de efecto invernadero que lograremos refleja el tipo de impacto medible que buscamos generar como compañía”, destacó Torrealba.
Los principales desafíos del sistema eléctrico ya no están en la expansión de la generación, sino en la falta de electrificación, los retrasos en transmisión, la necesidad de mayor flexibilidad operacional y el desarrollo oportuno del almacenamiento.
Con una inversión cercana a los US$300 millones, el proyecto permitirá abastecer de energía limpia a más de 310 mil hogares y aportar flexibilidad al Sistema Eléctrico Nacional gracias a su sistema de almacenamiento en baterías.
El proyecto integrará por primera vez tres tecnologías, solar, eólica y almacenamiento energético, y permitirá mejorar la resiliencia del sistema eléctrico nacional.
El acuerdo busca fortalecer la colaboración entre la academia y el sector energético, promoviendo investigación, formación y espacios de diálogo que aceleren una transición justa y sustentable.
El proceso de Design Review permite prevenir riesgos y asegurar la calidad, homologando estándares técnicos entre países y reforzando la confiabilidad de proyectos de energía en todo el mundo.