La IA ya no basta: los 5 criterios que decidirán qué startups sobrevivirán en 2026

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Magical identifica las principales tendencias que definirán qué startups lograrán alto impacto en la era de la inteligencia artificial.

En un escenario donde la inteligencia artificial se ha masificado y las soluciones puramente digitales son cada vez más fáciles de replicar, el ecosistema de inversión en startups enfrenta un punto de inflexión. De cara a 2026, Magical, aceleradora y fondo de inversión en startups tecnológicas, advierte un cambio estructural en la forma de evaluar emprendimientos de alto impacto y redefine los parámetros que marcarán las próximas decisiones de inversión.

“Hace tres años, que una startup incorporara inteligencia artificial era un diferencial claro. Hoy, la IA dejó de ser una ventaja competitiva en sí misma y pasó a ser un estándar. El verdadero riesgo es invertir en compañías que no logran diferenciarse más allá del uso de esta tecnología”, señala María Noel de la Paz, Accelerator Director de Magical.

Según la ejecutiva, el mercado vive una transición donde el foco ya no está únicamente en el software, sino en la capacidad de construir valor difícil de replicar, especialmente en industrias complejas y altamente reguladas. “Estamos cambiando la forma en que evaluamos a los emprendimientos. El foco ya no está solo en el código, sino en la capacidad de generar ventajas estructurales sostenibles en el tiempo”, agrega.

Las tendencias que definirán la inversión en startups en 2026

Tras analizar startups en etapa temprana, compañías en búsqueda de capital y emprendimientos que ya han levantado inversión, Magical identificó cinco criterios que, según el fondo, se consolidarán como tendencias clave de evaluación durante 2026, tanto para inversionistas como para aceleradoras.

1. Tecnología con anclaje físico

La nueva generación de startups exitosas será aquella que integre tecnología propietaria con activos del mundo físico, como hardware, sensores, biotecnología o procesos industriales. Estas combinaciones crean barreras reales a la competencia.

“En 2026, la ventaja competitiva no estará solo en el código, sino en cómo el software se articula con el mundo físico”, explican desde Magical.

2. Hoja de ruta tecnológica clara y evolutiva

Las startups deberán demostrar una planificación tecnológica de largo plazo, capaz de anticipar al menos tres etapas de evolución de su producto o solución.

“El ritmo de avance de la inteligencia artificial obliga a pensar en innovación continua. Una startup sin una hoja de ruta clara corre el riesgo de quedar rápidamente fuera del mercado”, advierte De la Paz.

3. Equipos con expertise especializado

El capital se dirigirá hacia equipos con alto nivel de especialización, capaces de abordar problemas complejos y de alto impacto.

“Los grandes retornos de los próximos años vendrán de equipos que se animen a trabajar sobre desafíos difíciles, y no de soluciones genéricas”, enfatiza.

4. Operación en entornos regulados

Sectores como salud, energía, finanzas o infraestructura ganarán protagonismo, ya que sus barreras regulatorias funcionan como un filtro natural frente a la rápida replicación tecnológica.
En estos contextos, la capacidad de cumplir con marcos normativos complejos se convierte en una ventaja competitiva estratégica.

5. IA como motor interno del negocio

Más allá de ofrecer soluciones basadas en inteligencia artificial, se valorará que las startups utilicen la IA como una herramienta interna para optimizar procesos, mejorar la toma de decisiones y aumentar su productividad e ingresos por persona.

Según datos de la industria, solo en los primeros meses de 2025 se invirtieron a nivel global más de US$1.000 millones diarios en proyectos vinculados a inteligencia artificial. Sin embargo, la creciente facilidad para replicar soluciones plantea un desafío estructural para los fondos de inversión.

“La inteligencia artificial dejó de ser un fin en sí mismo para convertirse en una herramienta al servicio de la resolución de problemas reales. De cara a 2026, los fondos deberán evaluar no quién incorpora IA, sino quién la utiliza para construir barreras de entrada, generar impacto y desarrollar negocios sostenibles en el tiempo”, concluye María Noel de la Paz.

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