Plástico de un solo uso: en busca de una normativa que impacte positivamente
Conciencia Verde

Plástico de un solo uso: en busca de una normativa que impacte positivamente

Hace ya un tiempo que el plástico es un tema en la agenda país. Diversas normativas han intentado regular su uso, de hecho, hace algunas semanas fue aprobada en forma unánime por el Senado la legislación que prohíbe los plásticos de un solo uso en locales de comida.

El Proyecto de Ley (PL) se encuentra en la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados. Sin duda, normar sobre este tema es fundamental y en ese sentido la experiencia y conocimiento de la industria del reciclaje podría ayudar a mejorar en forma notable el PL que busca impactar positivamente en el medioambiente.

En los últimos años, el plástico ha pasado a ser un tema relevante en la agenda medioambiental. De gran utilidad en una serie de productos de uso cotidiano, su presencia en vertederos, rellenos sanitarios, playas y mares despertó una amplia discusión sobre su actual tratamiento post uso.

No en vano, a principios de agosto entró en vigencia la normativa que prohíbe el uso de bolsas plásticas en comercios pequeños y medianos, última parte de la ley que puso a Chile a la vanguardia en materia de restricción de uso de este producto y que comenzó a implementarse hace dos años. Aunque la medida logró eliminar la distribución gratuita de bolsas plásticas en el comercio, disparó la venta de bolsas para almacenar la basura domiciliaria, por lo que no ha logrado disminuir sustancialmente las tasas de plásticos en vertederos.

También hace algunas semanas en nuestro país fue aprobada en forma unánime en el Senado la legislación que prohíbe los plásticos de un solo uso, Proyecto de Ley (PL) que pasó a la segunda etapa de su tramitación en la Cámara de Diputados y que actualmente analiza la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Sin duda, normar sobre este tema es importante, pero también es fundamental saber qué opinan los que trabajan a diario en la industria del reciclaje y compostaje, junto con entender la realidad nacional y la experiencia internacional.

Este PL busca que migremos a los plásticos “compostables”, lo que requiere al menos contar con un espacio de terreno para ello, olvidando que una parte importante de los habitantes de Chile vive en departamento. Además, se debe considerar que este tipo de compostaje de plásticos requiere de mucho más tiempo para lograr la degradación versus la materia orgánica, frente a lo cual quien quiera experimentar compostando domiciliariamente, se verá enfrentado en el corto plazo a una acumulación de plásticos en su jardín. Como guinda de la torta, al introducir al mercado un nuevo material (plásticos compostables), estamos afectando directamente el reciclaje de otro tipo de plásticos que en la actualidad se reciclan en varias partes del país y el mundo. Al mezclar, por ejemplo, botellas de PET con otras de plástico compostable estamos dañando fuertemente la cadena de reciclaje, debiendo invertir en nuevos y costosos procesos de separación para evitar que se mezclen los distintos materiales, lo que produciría mermas industriales cuantiosas en las plantas de reciclaje.

Por eso la Asociación Nacional de la Industria del Reciclaje (ANIR), que agrupa a 35 empresas del sector, solicitó a la Comisión la posibilidad de exponer una serie de sugerencias al PL que limita la generación de productos desechables y regula los plásticos de un solo uso. “Como gremio tenemos la responsabilidad de aportar al país con nuestra experiencia y apoyar al gobierno en la correcta implementación de la Ley Nº20.920 (REP). Creemos que el PL podría mejorar notablemente sin ir en contra del objetivo de la normativa, que busca principalmente aumentar las tasas de reciclaje domiciliario a lo largo de todo Chile, traspasando la responsabilidad a los productores de productos prioritarios. El poder legislativo debería estar totalmente dispuesto a escuchar y debatir sugerencias con sólidas bases técnicas y prácticas que van en bien del país: medioambiente (ciudadanos), industria del reciclaje y comercio, entre otros. Lamentablemente, por lo general, nos vemos enfrentados a revisar proyectos ya muy avanzados en lugar de aportar desde un comienzo al correcto, oportuno y consensuado desarrollo de estos”, afirma Martín Walsen, presidente de ANIR.

Así es como el miércoles 9 de septiembre, Alejandro Navech, gerente general de la asociación gremial tuvo la oportunidad de plantear las inquietudes del rubro ante la Comisión de la Cámara Baja. En este sentido, propuso considerar mejoras como que la definición de “bebestible” debería ser estándar y objetiva sin excluir ningún tipo de líquido que pueda tomarse; también se solicitó que se realizaran precisiones sobre el bioplástico y se sugirió la necesidad de encontrar una definición adecuada para un bioplástico proveniente de biomasa renovable que pueda ser compostable para diferenciarla claramente de una sintética. O la que tiene relación con la prohibición del uso de envases o productos con material reciclado de un solo uso certificados.

ANIR considera que si el lugar o local donde se expende la comida preparada puede demostrar una correcta trazabilidad y gestión de dichos residuos, la actual redacción del PL estaría afectando la libertad de esos establecimientos de entregar productos reutilizables, compostables y/o altamente reciclable.

La experiencia y conocimiento de la industria del reciclaje puede ayudar a mejorar en forma notable una normativa que busca impactar positivamente en el medioambiente, tema que se convierte en una necesidad, dado el panorama en que nos encontramos hoy en día.