Cuidado de los bosques y consumo responsable, lecciones de la pandemia
Sacando la voz

Cuidado de los bosques y consumo responsable, lecciones de la pandemia

Por Regina Massai, directora ejecutiva de FSC Chile

Investigadores advirtieron acerca de los efectos de la deforestación en la salud humana mucho antes de que apareciera la actual epidemia de COVID-19.

A medida que los encargados de tomar decisiones comienzan a analizar medidas para prevenir la propagación de nuevos virus, algunas soluciones ya están disponibles. La silvicultura sostenible es una de ellas.

En 2001 un estudio científico indicó que el 75% de las enfermedades infecciosas que han surgido en los últimos 50 años tuvieron como origen la fauna silvestre. Más tarde otro trabajo de investigación vinculó las nuevas enfermedades infeccionas a la deforestación. Antes del COVID-19, diversos brotes de Ébola afectaron al África occidental, el mayor de ellos entre 2014 y 2016. Científicos descubrieron una firme correlación entre la pérdida de bosques y los brotes de Ébola. Los científicos piensan que murciélagos de la fruta propagaron la enfermedad en 2014 al acercarse a asentamientos humanos en busca de alimento.

Puesto que la deforestación destruye sus hábitats, muchas especies silvestres, incluyendo murciélagos, pangolines y monos, entran en contacto más estrecho con otros animales y humanos en busca de un nuevo hogar y de alimentos.

La Directora Ejecutiva del Programa de las Naciones para el Medio Ambiente, Inger Andersen, declaró recientemente que la naturaleza nos está enviando un mensaje a través de la pandemia del coronavirus y la crisis climática y agregó que “nuestra respuesta a largo plazo debe abordar la pérdida de hábitats y biodiversidad”, ya que estas presiones sobre el mundo natural tienen consecuencias dañinas.

Sin lugar a duda, la actual pandemia de COVID-19 ha logrado un extraordinario aumento en la sensibilización con respecto a los peligros de la deforestación y del comercio ilegal de fauna silvestre. Hemos entendido de manera forzosa, que tenemos que cuidar nuestros bosques y su fauna, y que el comercializar animales silvestres en los mercados gastronómicos, puede conducir a un mayor riesgo de propagación de zoonosis por virus.

En esa línea, este 25 de septiembre de 2020, la organización sin fines de lucro, Forest Stewardship Council® celebra “FSC Friday”, un evento anual de carácter mundial que tiene como finalidad sensibilizar a consumidores, empresas, comunidades y grupos de interés, justamente sobre la importancia del manejo responsable de los bosques, bien a través de prácticas de manejo forestal o mediante el suministro y la compra de materiales y productos con certificación FSC.

“Bosques para todos, juntos para siempre” es nuestro lema de este año, ya que celebramos precisamente la importancia de reunir a la gente para que cuide de manera responsable los bosques: desde los ecologistas hasta las grandes empresas, desde los pueblos indígenas, las comunidades y los gobiernos, desde los trabajadores forestales hasta los consumidores conscientes, es esencial que todos trabajemos en conjunto para cuidar nuestros bosques.

Mientras tanto, el sector forestal sigue prestando un servicio esencial para satisfacer las necesidades de los ciudadanos como, por ejemplo, permitiendo la producción de papel sanitario, artículos de higiene y envases para alimentos y bebidas como los de Tetra Pak®, entre otros.

Con un gran camino aún por recorrer, los pasos avanzados son importantes y significativos. Representan el esfuerzo conjunto de empresas, organizaciones de la sociedad civil, gobiernos locales y comunidades de promover el manejo forestal responsable que nos han llevado a contar hoy con más de 2,3 millones de hectáreas de manejo forestal certificadas FSC solo en Chile.

Aunque la pandemia y el distanciamiento social nos han mantenido aislados socialmente, esta experiencia compartida nos conecta globalmente. Estoy segura de que cuando volvamos a esta nueva normalidad y salgamos de nuestras casas el mundo será distinto en más de una forma. Conquistar la crisis que hemos estado viviendo y la complejidad del momento requerirá más allá de la resiliencia, mucha creatividad, personal y colectiva, que nos permita entrar en lo nuevo y generar cambios que aporten a una mejor vida. Esta crisis nos ha hecho valorar nuevamente la naturaleza como sustento de la vida, apreciarla y cuidarla como una oportunidad siempre presente para crear esa atmósfera de conexión e inspiración para la creatividad que tanto necesitamos en estos tiempos complejos.