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Tres chilenas hablan del desafío de ser mamás y emprendedoras al mismo tiempo

img_20160920_172239Paola Ruiz, Evelyn Yévenes y Ángela Ugarte quizás no se conocen, pero tienen en común el duro trabajo de sostener un emprendimiento y en paralelo criar y mantener una familia.

Por Sabrina Quezada

En cuanto Evelyn Yévenes abre la puerta de su hogar, se ve que es territorio de niños. Una mesa pequeña con asientos chiquititos, desbordada por una colección de autos de diversos colores, tamaños y modelos. Los pequeños de ocho y cuatro años se sientan en la pintoresca mesita a ordenar sus vehículos de cuatro ruedas. “Hace tres años me separé”, comenta Evelyn.

Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas en el informe “Emprendimiento y Género Marzo 2016”, el 38,1% de emprendedores en Chile corresponde a mujeres. Aunque las cifras son desalentadoras en términos de acceso y equidad de género, en el terreno del emprendimiento hay organizaciones que trabajan mayormente con mujeres. “El 95% de los clientes son mujeres y la mitad jefas de hogar”, declara Patricio Cordero, Gerente General de fundación Banigualdad, institución encargada de entregar microcréditos y capacitación que va desde la formación económica a habilidades blandas a emprendedores.img_20160829_143804_077

El Sernam (Servicio Nacional de la Mujer) junto a Entel y Emprediem (organización que entrega capacitaciones a emprendedores), idearon el programa Mujeres On, que posiciona a la mujer en el mundo del emprendimiento a través del uso eficiente de la tecnología para potenciar sus proyectos. Ángela Ugarte, madre de dos niños y emprendedora en orfebrería, destaca que Mujeres On le aporta “el manejo adecuado de redes sociales, estudio y segmentación de mercado, fotografía de los productos, asociatividad y planificación”

¿Por qué las mujeres optan por emprender?

El martes 6 de septiembre, en la Universidad San Sebastián de Bellavista, el auditorio principal estaba repleto de familias e integrantes de la fundación. La premiación a las 5 microemprendedoras del año contaba con la visita del Ministro de Desarrollo Social Marcos Barraza y el finalista de Masterchef Ignacio Riveros. El relato de las mujeres era unísono: la necesidad de generar ingreso al hogar compatibilizándolo con el cuidado de sus hijos era el principal motor de su emprendimiento.


Las mujeres llegan, en su mayoría, al emprendimiento por necesidad. En palabras de Oscar Guerra, Jefe de Formación de Acción Emprendedora, “tras la imposibilidad de entrar al mercado laboral formal por cuestiones de incompatibilidad con la maternidad, se abre la puerta al emprendimiento por necesidad”. Al ser flexible en tiempo y poder realizarlo en el mismo hogar sin la necesidad de alejarse de sus hijos, las mujeres validan esta opción. Evelyn relata que “las principales dificultades que he enfrentado al ser madre y emprendedora son las escasas redes de apoyo a la maternidad a nivel social”.


Ocuparse del cuidado de los niños y a la vez salir al mundo del trabajo es un camino complejo. En muchos casos, el sueldo no da abasto para mantener un hogar y menos para pagar por un jardín o alguien que cuide de los pequeños. “El horario de mis hijos no me permite insertarme en el trabajo formal. Trabajé por un tiempo en un local de sushi, pero estaba pendiente de iniciar mi proyecto y me di cuenta que estaba perdiendo el tiempo”, confiesa Evelyn.

emprendiemLa estructura de la sociedad donde aún está muy arraigado el rol de madre y muchas están solteras, dificulta el desarrollo de la mujer emprendedora afectando su emocionalidad. Fernanda Seoane, Jefa del Proyecto Mujeres On, presenció cómo la vida del hogar, la carga maternal y la obligación de generar un sustento compatible con su rol genera estrés. “Se sienten solas, abrumadas con tantas tareas que tienen que hacer (…) Sienten mucha frustración de que nadie entiende su posición, de que no les queda otra”.

Evelyn recuerda que una de las cosas que valoró de Mujeres On fue poder asistir a los talleres con uno de sus hijos. “Estos eran en la mañana. Al Tomy lo dejaba muy temprano en el jardín. Partía con Martín y un niño que cuidaba al taller. Ellos estaban en una sala junto a otros niños mientras yo participaba en las capacitaciones”.img_20160919_135121

El significado de emprender no sólo compromete al emprendedor/a, la familia es parte de éste proceso. Los beneficios o desventuras del emprendimiento impactan al hogar que a su vez sustenta.. Guerra declara que “en general el emprendimiento representa una fuente de ingreso única”. Evelyn asegura que su principal motivación son sus hijos, Ángela considera que esto es un ejemplo de perseverancia y lucha por lo que uno quiere.

Una de las ganadoras de fundación Banigualdad proviene de la ciudad de Talca. Paola Ruiz dedicada a reparación de calzado, oficio que aprendió trabajando con su padre desde los 8 años. Declara que “mi familia me ha apoyado harto y se sienten felices de que pueda hacer esto.” Las oportunidades de emprender van al desarrollo de la mujer y el núcleo familiar.

Necesidades del emprendimiento

Según reporte del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2015, Chile se encuentra en el segundo lugar en la región en materia de emprendimiento. En el país ha crecido una amplia red de apoyo a este. Hay muchas organizaciones que se dedican a la capacitación de emprendedores y apoyo financiero. Algunas están enfocadas en regiones, otras en segmentos sociales o etarios y en microemprendimiento.

Desde el aparato estatal faltan políticas que resuelvan las falencias del sistema de microemprendimiento que va desde lo económico hasta su estructura. El 51,3% de mircroemprendedores no está formalizado según informe “El microemprendedor en Chile” presentado en febrero de 2016.

Para Guerra, la no formalización de debe a “si inicias actividades puedes quedar fuera subsidios.” Cómo conciliar la vulnerabilidad con el emprendimiento es uno de los grandes desafíos a resolver, pues las lagunas previsionales y la exclusión del sistema de salud (que involucra a la familia) son la principal mochila a cargar.

Emprender implica demasiadas cosas a considerar. La persona comienza sola con un capital escaso y muchas veces sin la experiencia de cómo conducir un negocio. El inicio es lento y la rentabilidad no se conoce hasta meses siguientes. Pero en Chile el emprendimiento no tiene reglas especiales por categorías, esto genera desigualdad. Seoane sostiene que para el microemprendedor “el sistema es inflexivo. Te obliga a ser una empresa más, cuando es una persona la que está detrás de ese emprendimiento”.

La inestabilidad del negocio es un factor que no considera el Estado. Evelyn comenta que “el fuerte de mi negocio son las ferias, pero en el año he asistido solo a 5”. Los microemprendimientos se mueven en un mercado inestable donde la competencia con empresas es casi imposible. “Es muy importante ver el flujo, su estabilidad y cantidad en el tiempo”, analiza Seoane para optar por una ´política que beneficie y no frene el desarrollo del emprendimiento formalizado.

Tres chilenas hablan del desafío de ser mamás y emprendedoras al mismo tiempo

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