2016 Sacando la voz

Mes de la Solidaridad: cómo vivirla en el Chile de hoy. Por: Alejandra Fuenzalida, United Way Chile

Mes de la Solidaridad: cómo vivirla en el Chile de hoyPor: Alejandra Fuenzalida, gerente general de United Way Chile

Crear mayores oportunidades de acceso a la educación, a la salud, a la igualdad social y a la participación ciudadana son parte de los inmensos beneficios que como sociedad nos trae trabajar bajo la premisa de la solidaridad, cualidad que celebró su día en Chile el pasado 18 de agosto en honor a la fecha que recuerda el fallecimiento del Padre San Alberto Hurtado, en 1952.

Además de este hito en nuestro país, en su Declaración del Milenio la Organización de las Naciones Unidas (ONU), fijó el 31 de agosto como el Día Internacional de la Solidaridad, calificándola como uno de los valores esenciales para las relaciones internacionales y fijando diecisiete objetivos para trabajar en los próximos 15 años.

Parece entonces, que este mes nos lleva a reflexionar sobre cómo hemos avanzado para ser un país más solidario y cuál es el camino que todavía tenemos que recorrer para instaurarla como un principio esencial en nuestra sociedad. Más aún cuando hace poco se conocieron las cifras de la segunda Encuesta Foco Ciudadano del Centro MIDE UC, que reportó una caída en el Índice de Solidaridad Global de los chilenos, representada por un descenso de las donaciones materiales y sobre todo, en la donación de tiempo de las personas en beneficio de otros.

Así, nos encontramos frente a un escenario donde la solidaridad, entendida como la entrega de nuestro tiempo para ayudar a los demás, tiene un escenario fértil para desarrollarse y crecer. Cada vez más personas sienten una necesidad creciente de apuntar a algo mucho más grande, que implica mayores niveles de compromiso y dedicación. Ya no sólo se limitan a la donación de dinero, alimentos o ropa, sino que buscan compartir uno de los valores humanos más preciados, su tiempo.

Generar un cambio nunca es fácil, es por esto que ser voluntarios es tan importante. Crear un esfuerzo común, una red de ciudadanos en pos de un objetivo superior, enaltece el espíritu de quienes participan. Como señaló en alguna oportunidad el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, “el voluntariado se basa en los valores de la solidaridad y la confianza mutua y trasciende todas las fronteras culturales, lingüísticas y geográficas. Al brindar su tiempo y sus conocimientos sin esperar una recompensa material, los propios voluntarios se sienten realizados, imbuidos de un extraordinario sentimiento de plenitud”.

En este “Mes de la Solidaridad”, los invito a sumarse a este desafío de trabajar juntos y vivir la experiencia de ser solidarios como voluntarios, para contribuir al cambio que necesitamos y lograr una sociedad más equitativa, sostenible y plena. Si lo logramos, no sólo tendremos un Chile mejor, sino que estaremos orgullosos de haberlo forjado con nuestro propio tiempo.