La iniciativa se implementará en la planta de Romeral, en Curicó, y busca avanzar hacia una industria alimentaria más eficiente, circular y alineada con los desafíos climáticos.
Nutrisco anunció su adhesión al primer Acuerdo de Producción Limpia (APL) enfocado en la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos en Chile, marcando un nuevo hito para la industria alimentaria nacional en materia de sostenibilidad y economía circular.
El acuerdo es impulsado por la Asociación de Alimentos y Bebidas de Chile (AB Chile) y la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo (ASCC), y convoca a empresas del sector junto a actores de la cadena alimentaria para estandarizar la medición de mermas, fortalecer su prevención, fomentar la valorización de excedentes y promover la donación de alimentos.
Producción con foco en eficiencia y circularidad
La implementación del APL se realizará en la planta de Romeral, en Curicó, donde Nutrisco procesa y envasa fruta congelada, principalmente berries, a través de su unidad Agrifood.
Con esta adhesión, la compañía alinea sus operaciones con la Estrategia Nacional para Prevenir y Reducir las Pérdidas y Desperdicios de Alimentos al 2040, así como con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, en particular el ODS 12.3, que busca reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita.
Fiorella Montoya, gerente corporativa de Sostenibilidad de Nutrisco, destacó que este desafío es estructural para la industria: “Para Nutrisco, impulsar una mejor nutrición significa también hacernos cargo de cómo producimos y gestionamos los alimentos, incorporando criterios de eficiencia y economía circular que aporten al desarrollo sostenible de las comunidades donde estamos presentes”.
De la medición a la acción
Desde el gremio, Gonzalo Uriarte, presidente de AB Chile, valoró la incorporación de Nutrisco al acuerdo, subrayando que: “Este APL no es solo un compromiso, es una herramienta práctica que permite a la industria pasar del diagnóstico a la acción, integrando la reducción de pérdidas y desperdicios en la operación diaria del negocio”.
El acuerdo contempla además la cuantificación de los impactos ambientales evitados, incluyendo las emisiones de metano (CH₄) y otros gases de efecto invernadero asociados a la pérdida de alimentos.
En esa línea, Carolina Pizarro, gerenta de Sustentabilidad de AB Chile, explicó que contar con estos indicadores: “Permitirá demostrar, con datos concretos, cuánto contribuye la industria de alimentos y bebidas al cumplimiento de las metas climáticas y al avance hacia una producción más sostenible y responsable”.
Articulación público-privada
La implementación del APL contará con el apoyo técnico de instituciones como el Ministerio del Medio Ambiente, ODEPA, CENEM, Red de Alimentos, Fundación UC Davis Chile, Global Methane Hub y la Universidad del Desarrollo, reforzando el carácter colaborativo de esta iniciativa.
La urgencia del desafío es clara: según cifras de la ASCC, en Chile se pierden o desperdician 1,6 millones de toneladas de alimentos al año, lo que equivale a cerca del 20 % de los alimentos disponibles. A nivel global, esta cifra alcanza entre el 20 % y el 45 % de la producción total, generando cerca del 10 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.



