Una innovadora herramienta tecnológica que busca fortalecer la calidad de la enseñanza en el aula fue desarrollada por Valentina Alarcón, estudiante de Ingeniería Civil Industrial de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV). Se trata de “Didáctate”, un software que utiliza Inteligencia Artificial (IA) para analizar audios de clases e identificar fortalezas y oportunidades de mejora en la práctica docente, iniciativa que formó parte del programa Talentos e Ideas que Motivan (TIM) 2025, impulsado por la incubadora de negocios Chrysalis PUCV.
La plataforma funciona como un mentor virtual para profesores, entregando retroalimentación automática sobre aspectos clave del proceso educativo, como la gestión de la clase, la didáctica, las estrategias de enseñanza y el desarrollo de habilidades en los estudiantes. Todo ello sin aumentar la carga laboral docente, uno de los principales desafíos del sistema educativo actual.
Actualmente, la evaluación y acompañamiento pedagógico suele requerir la presencia de un coordinador o jefe de Unidad Técnica Pedagógica (UTP) en la sala de clases, seguido de un proceso de análisis y elaboración de informes que puede extenderse por semanas. “Didáctate” busca optimizar este proceso, ahorrando tiempo y permitiendo una retroalimentación más frecuente y oportuna.
“Desarrollamos una plataforma que automatiza el proceso de acompañamiento en aula para docentes con el propósito de mejorar la calidad de la enseñanza. A través del audio de la clase, identificamos las prácticas pedagógicas, entregamos retroalimentación al docente y permitimos que la Unidad Técnica Pedagógica haga seguimiento para revisar cómo se está enseñando y cómo se promueven distintas habilidades en los estudiantes”, explicó Valentina Alarcón.
El emprendimiento fue uno de los 30 proyectos seleccionados en el programa TIM 2025, iniciativa de Chrysalis, dependiente de la Vicerrectoría de Investigación, Creación e Innovación de la PUCV, que apoya el desarrollo y fortalecimiento de modelos de negocio, ofreciendo servicios de incubación, mentorías especializadas y conexión con redes y potenciales clientes.
La estudiante destacó el rol del ecosistema de innovación de la PUCV para transformar una idea inicial en una solución concreta. “Primero descubrí The Lift de la Facultad de Ingeniería, una preincubadora donde nos ayudaron a conceptualizar mejor la idea. Luego, a través de concursos de la Dirección de Innovación, adjudicamos fondos que nos permitieron probar la tecnología en terreno. Finalmente, en el programa TIM de Chrysalis recibimos mentorías personalizadas y grupales que fortalecieron nuestra propuesta comercial”, señaló.
Desde la Universidad, la directora de Innovación de la PUCV, Macarena Rosenkranz, subrayó la importancia de integrar competencias de innovación, emprendimiento y transferencia tecnológica en la formación de pregrado. “Hemos trabajado en un programa articulado que permite a los estudiantes desarrollar habilidades vinculadas a la innovación desde su ingreso a la universidad. Así, quienes tienen una idea —ya sea en etapa de prototipo o más avanzada— encuentran el apoyo necesario para transformarla en un producto o servicio con impacto real”, afirmó.
En términos de impacto, se espera que “Didáctate” contribuya a mejorar progresivamente las habilidades pedagógicas de los docentes, reflejadas en la evaluación nacional docente; potenciar los resultados de aprendizaje de los estudiantes; reducir costos asociados al desarrollo profesional docente; y aumentar significativamente la cantidad y calidad de la retroalimentación pedagógica.


