La iniciativa, liderada por la Cámara de Comercio de Santiago junto a municipios y actores especializados, busca fortalecer la implementación de la Ley REP y avanzar hacia una economía circular en el manejo de residuos electrónicos.
Un paso concreto hacia una gestión más sostenible de los residuos electrónicos comienza a tomar forma en la Región Metropolitana. La Cámara de Comercio de Santiago (CCS), a través de su iniciativa TRAEE, firmó un convenio de colaboración con la Asociación Metropolitana de Municipalidades de Santiago Sur (MSUR) y Pañiwe Sustentable, con el objetivo de implementar pilotos de gestión de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) en tres comunas clave: Santiago, San Bernardo y La Florida.
El acuerdo busca fortalecer la articulación entre el mundo público y privado para avanzar en el cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP), una normativa clave para enfrentar uno de los desafíos ambientales más urgentes del país.
Actualmente, Chile genera cerca de 230 mil toneladas de residuos electrónicos al año, pero solo un 5% se gestiona adecuadamente. Frente a este escenario, la presidenta de la CCS, María Teresa Vial, enfatizó que esta iniciativa responde a una problemática crítica: avanzar desde un modelo lineal hacia soluciones colaborativas y escalables que permitan transformar estos residuos en una oportunidad de impacto.
Pilotos territoriales para acelerar soluciones
El convenio contempla el desarrollo de pilotos en las tres comunas participantes, lo que permitirá probar modelos operativos para la recolección, manejo y valorización de residuos electrónicos y pilas. Estos pilotos también buscan mejorar la coordinación entre empresas reguladas por la Ley REP, municipios y gestores autorizados.
Desde TRAEE, su gerenta Romina Reyes destacó la relevancia de generar alianzas estratégicas entre los distintos actores del ecosistema, subrayando el rol clave de los municipios en la implementación efectiva de la normativa.
En esa línea, el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, puso énfasis en la necesidad de modernizar la gestión de residuos en el país, señalando que Chile aún opera con un modelo obsoleto basado en vertederos, especialmente problemático en el caso de residuos electrónicos por su potencial contaminante y la pérdida de materiales reutilizables.
Cambio cultural y urgencia climática
El piloto también busca generar un cambio cultural en torno a la gestión de residuos. Desde la Municipalidad de La Florida, su director jurídico, Gonzalo Barrientos, planteó la importancia de dejar de hablar de “basura electrónica” y avanzar hacia una mirada que reconozca su valor como “residuos electrónicos”, impulsando campañas de educación y sensibilización ciudadana.
Por su parte, el alcalde de San Bernardo, Christopher White, vinculó directamente esta iniciativa con los efectos del cambio climático, destacando que la gestión de residuos es un desafío presente que impacta especialmente a comunas con mayores limitaciones presupuestarias.
En tanto, desde la MSUR, su secretario ejecutivo Jaime Cataldo reafirmó el compromiso de los municipios para avanzar en soluciones colaborativas que permitan enfrentar este desafío a nivel regional.
Más allá de los contenedores
Uno de los elementos diferenciadores del proyecto es su enfoque integral. Según explicó César Castro, director ejecutivo de Pañiwe Sustentable, el sistema no se limita a la instalación de puntos de recolección, sino que incorpora monitoreo, control, capacitación y acompañamiento territorial.
El objetivo es asegurar un manejo seguro y eficiente de los residuos, evitando su mal uso y generando confianza en la comunidad.
Un paso hacia la economía circular
TRAEE, impulsado por la CCS, se posiciona como el primer sistema colectivo de gestión en conformación para residuos electrónicos en Chile, cumpliendo un rol clave en la implementación de la Ley REP.
Las instituciones firmantes coincidieron en que este convenio representa un avance concreto hacia una economía más circular, donde la colaboración entre empresas, municipios y organizaciones permite generar soluciones sostenibles con impacto real en las comunidades.



