El término de operación de la unidad de 24 MW marca un nuevo paso en el desmantelamiento del complejo termoeléctrico y en la transición hacia una matriz energética más limpia en Chile.
En línea con el proceso de transición energética y descarbonización del sistema eléctrico, Enel Generación concretó la desconexión definitiva de la Turbina de Generación Tarapacá (TGTAR), una unidad diésel de 24 MW ubicada en el Complejo Termoeléctrico Tarapacá, en el norte del país.
La unidad, que había sido puesta en servicio en 1998, formaba parte de la Central Tarapacá y hasta ahora permanecía disponible para apoyar al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en situaciones de contingencia o requerimientos operativos especiales.
Su desconexión marca un hito relevante dentro del proceso de transformación del parque generador de la compañía, permitiendo avanzar en la reducción de la generación basada en combustibles fósiles.
Energía de respaldo para el sistema
Durante sus últimos años de operación, la turbina diésel cumplía principalmente un rol de respaldo operativo, contribuyendo al sistema eléctrico en escenarios de emergencia o en maniobras asociadas al Plan de Recuperación del Servicio, mecanismo que permite restablecer el suministro eléctrico tras eventuales fallas de gran escala.
Este tipo de unidades tiene la capacidad de inyectar energía adicional en momentos críticos, ayudando a estabilizar el sistema y facilitar el reinicio de operaciones de otras centrales.
Menor uso de combustibles fósiles
Con la salida de operación de esta unidad, Enel Generación elimina de su matriz un consumo anual aproximado de 3.500 metros cúbicos de diésel, lo que representa un avance concreto en la reducción de emisiones asociadas a la generación térmica.
La medida se enmarca en la estrategia de la compañía para avanzar hacia una matriz energética más limpia y sostenible, en línea con las metas de descarbonización del sector eléctrico en Chile.
Desmantelamiento del complejo termoeléctrico
La desconexión de la turbina también representa un nuevo paso en el proceso de desmantelamiento total del Complejo Termoeléctrico Tarapacá, infraestructura que actualmente se encuentra en etapa de puesta en seguridad, conforme a lo establecido en su Resolución de Calificación Ambiental (RCA).
Este proceso contempla el desarme progresivo de instalaciones y la adecuación de los espacios asociados a la antigua central, como parte del plan de transformación del parque generador de la empresa.
La iniciativa se inserta dentro de los esfuerzos de la industria energética por reducir progresivamente la generación basada en combustibles fósiles y fortalecer el desarrollo de fuentes renovables, un proceso clave para avanzar hacia un sistema eléctrico más sostenible y resiliente.



