Con más de 5.000 kilómetros de litoral y una economía históricamente ligada al mar, Chile lanza una iniciativa inédita que reúne ciencia, industria y políticas públicas para desarrollar innovación oceánica con impacto climático global.
El océano cubre más del 70% del planeta, regula el clima y alberga ecosistemas que sostienen millones de vidas. Sin embargo, rara vez ha sido tratado como un espacio de innovación tecnológica y económica desde el sur global. Eso es exactamente lo que busca cambiar CINCO, el Clúster Climático para la Innovación Oceánica, una iniciativa que nace en Chile con una apuesta concreta: transformar la costa nacional en un laboratorio de prueba para tecnologías, proyectos científicos e inversiones que ayuden a enfrentar la crisis climática desde el mar.
Una plataforma que conecta lo que antes operaba por separado
CINCO funciona como un puente entre actores que históricamente han trabajado de manera fragmentada: investigadores, empresas, autoridades y comunidades costeras. Su objetivo no es solo generar conocimiento, sino llevarlo al terreno, evaluarlo en condiciones reales y escalar aquellas soluciones que demuestren resultados.
Entre sus fundadores se cuentan representantes de organizaciones como Endeavor Patagonia, Amichile, Patagonia Biotech Hub, Sudlich Capital, SalmonChile, Kran Nanobubbles, Ketrawa y Ocean Visions, un ecosistema diverso que refleja la vocación multisectorial del clúster.
La iniciativa se enmarca en el concepto de Economía Azul: un modelo de desarrollo económico basado en el mar que prioriza la sostenibilidad de los ecosistemas y la generación de valor a largo plazo, por sobre la extracción inmediata de recursos.
Del laboratorio al mar: proyectos que se prueban en condiciones reales
A diferencia de iniciativas centradas exclusivamente en la investigación académica, el foco de CINCO está en la aplicación práctica. Esto incluye tecnologías para restaurar ecosistemas marinos degradados, sistemas para reducir emisiones en industrias costeras y proyectos de captura de carbono desde el océano.
Actualmente, el clúster impulsa proyectos piloto principalmente en la Región de Los Lagos, donde la fuerte actividad acuícola y la infraestructura marina existente ofrecen condiciones ideales para experimentar con nuevas soluciones. Desde allí, el trabajo se conecta con universidades, centros científicos y redes internacionales de investigación oceánica, incluyendo programas vinculados a la Década de las Ciencias Oceánicas de Naciones Unidas.
El sector privado como motor de la innovación
Uno de los pilares estratégicos de CINCO es la colaboración con empresas que operan en el mar o dependen de él: compañías de tratamiento de aguas, plantas desalinizadoras, transporte marítimo, energía y acuicultura, entre otras. La idea es que estas organizaciones puedan probar tecnologías emergentes, impulsar procesos de innovación y generar nuevas oportunidades de inversión bajo estándares científicos y regulatorios claros.
El modelo apunta a que la ciencia no espere a las empresas, ni las empresas esperen a la ciencia: ambas avanzan en paralelo, dentro de un marco que incluye también a las políticas públicas como factor habilitante.
Chile, una oportunidad estratégica que no puede desaprovecharse
Para María José Urrutia, directora de CINCO y Senior Ocean Fellow de Ocean Visions, el país reúne condiciones excepcionales que lo posicionan de manera privilegiada en este ámbito: “Si logramos articular estos actores —desde minería, acuicultura o transporte hasta centros de investigación— podemos transformar nuestra costa en un laboratorio global de soluciones climáticas desde el océano”.
Urrutia también subraya la dimensión económica de la iniciativa: la Economía Azul no solo protege ecosistemas, sino que abre la puerta a nuevas industrias sostenibles, atracción de inversión extranjera y generación de empleos verdes en territorios costeros que históricamente han dependido de actividades extractivas tradicionales.
Innovar desde el sur para responder a una crisis global
En un momento en que el cambio climático exige respuestas urgentes y sistémicas, CINCO instala una idea que va más allá de Chile: el océano es parte central de la solución climática, y los países con mayor extensión costera tienen una responsabilidad y una oportunidad únicas para liderar esa transformación.



