El Complejo Metalúrgico Altonorte dio un paso relevante en su agenda de diversidad e inclusión al recibir a 22 estudiantes que iniciaron su proceso de prácticas profesionales durante este año, alcanzando paridad de género en la convocatoria. El hito representa un aumento cercano al 57% en la incorporación de mujeres respecto de 2025, cuando participaron siete practicantes mujeres.
La iniciativa refuerza el compromiso de la compañía con la creación de espacios de trabajo diversos, inclusivos y con igualdad de oportunidades, especialmente en una industria históricamente masculinizada como la minería. Para Clara Cuzmar, líder de Diversidad e Inclusión (D&I) de Altonorte, este avance es resultado de una estrategia sostenida: “Significa un gran paso en las acciones que hemos implementado para promover la igualdad de género, buscando equilibrio, participación y oportunidades reales para hombres y mujeres en todos los ámbitos”.
Formación en áreas clave de la fundición
Las y los estudiantes desarrollarán su proceso formativo en distintas áreas del complejo, entre ellas Confiabilidad; Conversión, Refino y Moldeo; Excelencia Operacional; Planta de Tratamiento de Escoria; Secado y Fusión; Proyectos; Servicio a la Operación; Seguridad y Salud; y Protección Industrial. El programa combina capacitación técnica, inducción en seguridad y acompañamiento profesional, con foco en el aprendizaje práctico y la inserción temprana en contextos industriales complejos.
Voces de quienes comienzan su camino profesional
Yesica Acosta, ingeniera comercial y una de las practicantes, valoró la experiencia inicial: “Ha sido una experiencia muy grata. Hemos recibido capacitaciones que nos permiten comprender los valores y el funcionamiento de la organización, además de la importancia de la seguridad. Para mí será muy enriquecedor, ya que es mi primer acercamiento al ámbito minero”.
En la misma línea, Matías Valenzuela, ingeniero civil industrial, destacó el impacto formativo del programa: “Llegué con mucha motivación. Las charlas han sido claras y el equipo muy cercano. Mis expectativas son aprender, conocer a nuevas personas, generar lazos y aportar con mis conocimientos”.
Programa de prácticas profesionales de Altonorte alcanza paridad de género y fortalece la inclusión en la industria
El Complejo Metalúrgico Altonorte dio un paso relevante en su agenda de diversidad e inclusión al recibir a 22 estudiantes que iniciaron su proceso de prácticas profesionales durante este año, alcanzando paridad de género en la convocatoria. El hito representa un aumento cercano al 57% en la incorporación de mujeres respecto de 2025, cuando participaron siete practicantes mujeres.
La iniciativa refuerza el compromiso de la compañía con la creación de espacios de trabajo diversos, inclusivos y con igualdad de oportunidades, especialmente en una industria históricamente masculinizada como la minería. Para Clara Cuzmar, líder de Diversidad e Inclusión (D&I) de Altonorte, este avance es resultado de una estrategia sostenida: “Significa un gran paso en las acciones que hemos implementado para promover la igualdad de género, buscando equilibrio, participación y oportunidades reales para hombres y mujeres en todos los ámbitos”.
Formación en áreas clave de la fundición
Las y los estudiantes desarrollarán su proceso formativo en distintas áreas del complejo, entre ellas Confiabilidad; Conversión, Refino y Moldeo; Excelencia Operacional; Planta de Tratamiento de Escoria; Secado y Fusión; Proyectos; Servicio a la Operación; Seguridad y Salud; y Protección Industrial. El programa combina capacitación técnica, inducción en seguridad y acompañamiento profesional, con foco en el aprendizaje práctico y la inserción temprana en contextos industriales complejos.
Voces de quienes comienzan su camino profesional
Yesica Acosta, ingeniera comercial y una de las practicantes, valoró la experiencia inicial: “Ha sido una experiencia muy grata. Hemos recibido capacitaciones que nos permiten comprender los valores y el funcionamiento de la organización, además de la importancia de la seguridad. Para mí será muy enriquecedor, ya que es mi primer acercamiento al ámbito minero”.
En la misma línea, Matías Valenzuela, ingeniero civil industrial, destacó el impacto formativo del programa: “Llegué con mucha motivación. Las charlas han sido claras y el equipo muy cercano. Mis expectativas son aprender, conocer a nuevas personas, generar lazos y aportar con mis conocimientos”.



