En un nuevo hito para la vitivinicultura sustentable, Emiliana Organic Vineyards, la viña orgánica más grande del mundo, fue reconocida en los Green Awards 2025 como “Iniciativa Orgánica del Año”, distinción otorgada por el medio británico The Drinks Business, referente global de la industria de bebidas. El reconocimiento destacó su innovador proyecto de vermicompostaje, una iniciativa que integra agricultura regenerativa, economía circular y colaboración territorial a gran escala.
El premio se suma a los reconocimientos obtenidos por la viña en años anteriores, como el galardón a Sebastián Tramón, gerente de Sustentabilidad de Emiliana, quien fue distinguido en 2024 como “Green Personality of the Year”, consolidando el liderazgo de la compañía en producción orgánica y regenerativa.
Transformar residuos en vida y suelo fértil
El proyecto de vermicompostaje —actualmente en su segunda temporada de implementación completa (2024–2025)— opera a través de siete lombriceras distribuidas en los siete campos 100% orgánicos de Emiliana, desde Ovalle hasta Mulchén. En más de 112 m² de superficie activa, lombrices transforman residuos orgánicos en fertilizantes naturales de alta calidad, como té de humus, que luego se reincorpora al suelo mediante riego tecnificado.
Uno de los aspectos más valorados por el jurado fue el modelo colaborativo y social del proyecto. Emiliana recolecta frutas y verduras descartadas de pequeños agricultores y ferias libres, incorpora guano de caballos de vecinos rurales, residuos orgánicos generados por sus propios trabajadores y subproductos de la vendimia, como orujos y escobajos.
Gracias a este enfoque, durante el último periodo la viña logró impactar más de 4,5 millones de kilogramos de material compostado, reduciendo residuos y devolviendo al suelo microorganismos clave para fortalecer la resiliencia de los viñedos frente al cambio climático. El sistema, además, se adapta a la geografía del país: mientras en el norte y centro se aplica té de humus, en el Biobío se utilizan lixiviados del proceso, con metas de hasta 3.000 litros por hectárea.
Un estándar para la agricultura regenerativa
Más que un método de fertilización, el proyecto de vermicompostaje se ha convertido en una respuesta estratégica a los desafíos actuales del sector agrícola, donde la salud del suelo es un eje crítico. Aumentar la materia orgánica, mejorar su estructura, potenciar la vida microbiana y avanzar hacia sistemas productivos más resilientes son parte del foco de esta iniciativa.
“Nos arriesgamos a innovar y adoptar cambios para seguir siendo líderes en agricultura orgánica, regenerativa y biodinámica. Este premio reconoce el objetivo final de nuestro trabajo: mejorar y abastecer nuestros suelos, avanzando hacia una agricultura más resiliente”, señaló Sebastián Tramón, gerente de Sustentabilidad de Emiliana.
Desde la Gerencia Agrícola, Antonia Castillo, responsable técnica, valoró el reconocimiento como un impulso para seguir profundizando este camino: “Es una reafirmación de que estamos haciendo las cosas bien. Acá se ve un trabajo en equipo y la sencillez de un proyecto que genera impactos muy relevantes”.
Sustentabilidad reconocida a nivel global
Los The Drinks Business Green Awards buscan visibilizar y promover buenas prácticas ambientales en la industria, inspirando a otros actores a adoptar enfoques más sostenibles. En esta edición, Emiliana no solo ganó en la categoría principal, sino que también fue finalista en otras tres:
- Compañía Ecológica del Año: segundo lugar, destacando su hoja de ruta “El Futuro es Orgánico” y el compromiso de mantener el 100% de sus viñedos certificados, con más de 1.150 hectáreas y una producción anual de 12 millones de litros.
- Premio Amorim a la Biodiversidad: segundo lugar, reconociendo más de 1.000 hectáreas de viñedos y 834 hectáreas dedicadas exclusivamente a biodiversidad, incluyendo el fundo Los Robles, catalogado como uno de los 36 hot spots de biodiversidad a nivel global.
- Lanzamiento Agroecológico del Año: tercer lugar, por la innovación en su portafolio con el vino Adobe de bajo grado alcohólico, un desafío relevante dentro de la agricultura orgánica.



