Claudia Pérez Pastene es una emprendedora con una gran historia de superación. A los 25 dejó sus estudios de Relaciones Públicas para dedicarse a cuidar a su hijo por una enfermedad crónica, para lo cual tuvo que desde vender empanadas, chocolates con la ayuda de Fondo Esperanza para luego vender líneas telefónicas y publicidad puerta a puerta para un diario regional que ella dirigía desde su departamento.

Con éxito finalizó la tercera versión del programa de capacitación de “Mujeres Gásfiter”, impulsado por Esval. La iniciativa, pionera a nivel regional, permitió certificar a 14 jefas de hogar en la mantención y reparación de instalaciones sanitarias, brindándoles las herramientas para mejorar su calidad de vida y desarrollar un oficio no tradicional.