En el primer trimestre, la compañía continuó experimentando impactos derivados de la pandemia, situación que ha exigido un gran esfuerzo de adaptación para entregar un suministro reforzado. Ello, en paralelo con la extrema sequía que afecta a la zona central por más de 12 años, y ante la cual mantiene inversiones y proyectos para robustecer el abastecimiento, las que llegaron a los $ 32.423 millones en el ejercicio.

La estrategia de la compañía potencia el compromiso para impulsar la vida saludable y una cultura con oportunidades para sus trabajadores, clientes y consumidores, apoyando el desarrollo de las comunidades de las que forma parte, y buscando soluciones innovadoras de los productos y servicios que ofrece. Todo esto sin dejar de lado el cuidado del medio ambiente, buscando minimizar el impacto ambiental en las operaciones en las que está presente, enfocado en la reducción de los gases de efecto invernadero.

LATAM y TNC (The Nature Conservancy) colaborarán para identificar proyectos de conservación, protegiendo ecosistemas icónicos como la Amazonía, el Chaco, los Llanos del Orinoco, el bosque del Atlántico y El Cerrado, entre otros. A través de estas acciones y otras iniciativas, el grupo se propone compensar el 50% de las emisiones de sus operaciones domésticas al 2030.