Innovacien: una forma de aprender para el siglo XXI

En pleno siglo XXI la forma de ver la educación ha cambiado. Del tradicional modelo donde el profesor es el centro del saber, hoy el aprendizaje colaborativo se está imponiendo. Innovacien es una organización sin fines de lucro que entrega herramientas educacionales acorde a las necesidades del mundo moderno.

Desde 2009 han trabajado con más de 400 colegios. En 2016 participaron en 50 establecimientos tanto de la región Metropolitana como de Coquimbo. “Vamos gratis a los colegios”, comenta Carolina Rivera, directora ejecutiva de Innovacien. “Tratamos de buscar otras fuentes de financiamiento. En general trabajamos con comunidades en contextos vulnerables”

Basados en el marco de la Universidad de Melbourne, los proyectos de Innovacien trabajan la creatividad, colaboración y tecnología. “Buscamos que los chicos trabajen elementos como ciudadanía local, alfabetización digital, pensamiento crítico y creativo, comunicación y colaboración”, comenta Rivera. Todo esto forma parte de un proceso de aprendizaje que de forma integral pretende formar personas con competencias para el nuevo siglo.

Este marco de aprendizaje ya lo han probado en diversos colegios con éxito. En primer lugar, Innovacien llega con la propuesta al establecimiento, de ser aceptada, el primer grupo con el que trabajan son los profesores. La instrucción es fundamental debido que cambia el paradigma tradicional de enseñanza, “primero les enseñamos a gestionar la sala de clases de manera distinta. Cambia mucho el foco de cómo se realiza”, argumenta Carolina. Luego, los alumnos tienen la oportunidad de escoger la perspectiva con que quieren trabajar el proyecto.

Se une a profesores de distintas cátedras con el fin que todas aporten de forma concreta al trabajo. Por ejemplo, Carolina cuenta cómo se gestionó un proyecto de periodismo digital en la Pincoya enfocado en la identidad. “En ese proyecto todas las asignaturas confluyeron en el mismo desafío y los estudiantes en cada una de ellas lo trabajaron desde el área que le corresponde a cada profesor”.

Uno de los objetivos de los proyectos de la ong es crear trabajos que tengan sentido e impacten a la comunidad. Así, por ejemplo, el trabajo en la Pincoya se inició debido a una problemática expuesta por los profesores: “detectaban que había un bajo aprecio hacia la comunidad por parte de los estudiantes, había baja valoración de su población”.

Otros de los proyectos fue desarrollado en Quilicura. Programadores escolares, se dedica a crear soluciones con herramientas digitales. En esta oportunidad los chicos crearon una aplicación móvil para localizar negocios de la comuna. “Apoyaron a pequeños negocios de la comunidad generando un mapeo de todos los negocios y de todos los pequeños empresarios de la comuna incorporándolos en el mapa de google”, comenta Carolina.

De esta forma, Innovacien integra problemáticas reales de la comunidad con el trabajo práctico en el aula. Se incentiva el sentido de emprendimiento que para la organización se define “como una actitud ante la resolución de desafíos”.

En palabras de Carolina, uno de los valores que la organización entrega a la comunidad es “que nos permite tener una sala de clases donde no solo se están reproduciendo contenidos, sino que están en práctica proyectos concretos”. Por otro lado, la opción de que los estudiantes aborden trabajos que les inquieten genera compromiso con él, “ha sido potente y eso se evidencia tanto en la asistencia y en la mejora en los aprendizajes que son más significativos para ellos”.

Además, el trabajo con profesores permite que estos cambien su perspectiva de enseñanza “les dejamos capacidades instaladas para que después puedan volver a trabajar en otros proyectos propios” sostiene Rivera.

Too esto está apuntado en el desarrollo de habilidades blandas y conocimiento del siglo XXI donde los desafíos y la forma de enfrentarlos escapan del modelo tradicional. “Son competencias que cualquier persona debe tener a la hora de egresar del colegio y que no estamos intencionando de manera tan crucial en la sala de clases”, manifiesta Carolina.